Coherencia y felicidad

Decir, pensar, sentir y hacer. Todo en una misma dirección. ¿Quién no sueña con alcanzar la coherencia en su vida? Que mis palabras y actos sean congruentes con mis valores, creencias y sentimientos es algo que yo necesito para ser feliz.

La coherencia es la puerta que me conduce a la paz interior.

Es la que me lleva al dormir a pierna suelta, a la armonía y el respeto incondicional de mi persona, a la libertad responsable de escoger mi destino… Y todas esas cosas son las que me permiten alcanzar la felicidad duradera y profunda.

Cuando soy incoherente, cuando no soy auténtica, me cuesta aceptarme. No quiero ser perfecta pero sí franca conmigo misma. Si lo que manifiesto hacia el exterior no refleja lo que vivo por dentro, si yo misma no me represento, ¿cómo puedo esperar que políticos o jefes me representen?

Quiero que mi cuerpo, mi voz, mis emociones y pensamientos estén en armonía.

¿Cómo alcanzar esta coherencia? ¿Cómo sincronizar todo si a veces me encuentro perdida?

Pues atendiendo y escuchando a mi corazón. Esto que suena metafórico y en realidad es literal trataré de explicarlo.

Para empezar, creo que escuchar a nuestro corazón pasa por saber reconocer nuestras necesidades y tratar de satisfacerlas. A veces nos empeñamos más en complacer a los demás que en complacernos  a nosotros mismos y esto genera resentimiento, consciente o no, y este resentimiento genera un ruido muy grande que nos impide escuchar a nuestro corazón.

Además, escuchar nuestro corazón significa identificar nuestras prioridades (relacionadas con nuestros valores)y actuar en consecuencia.

Y por último, escuchar nuestro corazón implica fiarse de nuestras corazonadas, es decir, utilizar nuestra intuición para tomar decisiones.

Pero, ¿cómo fiarnos del corazón si tenemos una mente analítica que puede razonar casi todo? Pues porque el corazón también neuronas, ¿lo sabías?

El corazón posee su propio sistema nervioso y parece que puede tomar decisiones y pasar a la acción independientemente del cerebro.

Annie Marquier.

Además, el corazón genera el más poderoso y extenso campo electromagnético del cuerpo pudiendo llegar hasta tres metros alrededor.

Y ahora viene lo mejor: es posible conectar con este increíble órgano, aumentar su coherencia y hacer que el resto de órganos se sincronicen con él.

¿Qué es eso de la coherencia del corazón o coherencia cardíaca?

Se trata de un estado donde la variación entre aceleraciones y deceleraciones de la frecuencia cardíaca es suave y armónica. Es normal que el corazón se acelere en cada inspiración y también ante determinados estímulos. Lo importante es que la variación de la frecuencia cardíaca sea armónica, coherente. Cuando mi corazón late de esta forma, experimento sentimientos elevados como gratitud, paz o amor incondicional.

¡Pero también funciona a la inversa! Entonces, ¿puedo aumentar de algún modo la coherencia de mi corazón y así la de todo mi organismo? La respuesta es afirmativa. Puedo hacerlo a través de la respiración y de la intención trayendo a mí estos sentimientos elevados.  Solo tienes que seguir estos pasos:

 

  1. Pon tu atención en el área donde se encuentra tu corazón, en el centro del pecho. Puedes llevar tu mano al corazón y permanecer simplemente escuchándolo durante un minuto. Intenta no pensar en nada más, si quieres visualiza la imagen de tu corazón
  2. Trata de sentir tu corazón igual que puedes sentir tu pie o tu abdomen. Respira como si la respiración saliera y entrara por el área de tu corazón, puedes imaginarte un globo hinchándose y deshinchándose en el centro de tu pecho. Respira rítmicamente hasta que encuentres un ritmo que te siente bien, el tuyo, el que te haga poder relajarte. Comienza a conectar con la sensación de calor y expansión que surge en el pecho.
  3. Continúa respirando desde tu corazón y al hacerlo recuerda o imagina un sentimiento positivo o una sensación placentera, por ejemplo, un sentimiento de gratitud, cariño, agrado, paz, serenidad… Una vez que lo tengas recréate en él y disfrútalo.

 

Ya estás en coherencia. ¡Enhorabuena!

Eso es todo, amigos. Sencillo, ¿verdad? Así es cómo puedes aumentar la coherencia en tu vida, ese estado de equilibrio y paz que se crea cuando la mente y el corazón trabajan en un mismo sentido.

Cuando un sistema es coherente, optimiza su energía y su poder para adaptarse, ser flexible e innovar aumentando de este modo su capacidad para ser todo lo feliz que ha venido a ser.

Para leer más:

Coherencia cardíaca: armonía física y emocional

 

 

 

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