Gestión eficaz del tiempo: Dueño de tu tiempo, tú decides qué haces. Priorizar.

¿Quieres ser dueño de tu tiempo?

Lee primero esta entrada antes de seguir para una mejor comprensión:

Gestión eficaz del tiempo. Organizar, priorizar y simplificar

Dos formas de vivir el tiempo

Vuelvo de nuevo para que administremos mejor nuestro tiempo. ¡Y nuestra vida! Pero, ¿de qué tiempo hablamos? Hay dos tiempos:

– CHRONOS: tiempo del que se ocupa la administración tradicional del tiempo. Es un vocablo griego que define al tiempo cronológico, lineal y secuencial. El reloj maneja nuestra vida.

Yo lo traduzco en: El tiempo se escurre o se vuelve una carga pesada si no le encuentro sentido a lo que estoy haciendo. Siento que me falta tiempo.

– Pero la clave está en el tiempo KAIROS: tiempo apropiado o de calidad. La idea del tiempo kairos radica en el valor que se obtiene de él. Con este vocablo los griegos se referían al tiempo de oportunidad. Lo relaciono con las experiencias de sincronicidad que a uno le suceden cuando se siente fluir.

Yo lo traduzco en : El tiempo fluye y baila para mí si vivo aquello que quiero vivir. Siento que tengo todo el tiempo del mundo.

 

Para experimentar más este fluir de mano de Kairos es necesario saber qué quiero vivir, qué es importante para mí. Pararse a descubrirlo es esencial para encontrarle sentido a nuestra vida. Y después, te propongo seguir con la matriz de lo importante y lo urgente, decidiendo hacer lo siguiente con cada cuadro de la tabla:

Lo primero que haré serán las tareas que son urgentes e importantes, las haré enseguida, sin excusas.

Después buscaré en quien o de qué forma puedo delegar las tareas urgentes pero no importantes. No es necesario que todo se haga ni que sea yo quien lo haga…

A continuación desecharé las que realmente no son ni urgentes ni importantes. Cuantas más deseche, ¡mejor! Y una vez tomada la decisión de desecharlas, no volveré la vista atrás para acordarme de ellas. Definitivamente ahora estoy mejor sin dedicar mi tiempo y mi energía a ellas.

Por último, planificaré y apuntaré en la agenda cuándo voy a dedicarme a lo importante pero no urgente. Me comprometeré con estas actividades que representan el desarrollo de mis capacidades para mejorar como persona, porque me ayudan a alcanzar ese objetivo de vivir más de acuerdo a mis valores.

Hazte una planificación diaria y tenla a la vista revisando cómo la vas cumpliendo y cuánto tiempo inviertes al día en lo que es importante para ti.

Para poder invertir cada día más tiempo en lo esencial, te invito a que te replantees estas preguntas de vez en cuando:

Esto, ¿es realmente urgente? ¿Qué pasaría si no se hiciera?

Esto, ¿realmente no lo puedo delegar? ¿Qué pasaría si yo no estuviera?

¿Eres dueño de tu tiempo?

A veces tenemos la sensación de que realmente el tiempo que nos queda en nuestro día para hacer lo que nosotros queremos es muy escaso… ¿Un par de horas? Creo que simplificando nuestra vida y reduciendo los compromisos, aumentando nuestra selectividad en cuanto a aficiones, relaciones y exigencias, podríamos disponer de mucho más tiempo. Uno puede decidir si es importante planchar todo incluyendo sábanas y ropa interior o puede pasar sin planchar nada, cocinar platos muy elaborados o comer ensaladas o legumbres que prepare para tres días, ver a sus amigos todos los viernes o mensualmente, hablar por teléfono todos los días con un ser querido o cada dos días, tener o no teléfono móvil, mascota, vestuario que requiere tintorería… Al final todo son pequeñas decisiones que nos conducen a disponer del tiempo y la energía como nosotros elegimos, consciente o inconscientemente, a sentir que tenemos más satisfacción de nuestro Kairos y menos presión de nuestro Chronos. Te invito a curiosear este enlace y leer acerca de la Simplicidad voluntaria si quieres profundizar en este sentido y sentirte con más control sobre tu tiempo:

Tienes 100 consejos para simplificar tu vida

 

Iba un jinete a lomos de un potro desbocado al galope cuando un hombre del camino le gritó:

         – ¿Dónde vas con tanta prisa?

El jinete respondió:

         – No sé, no he tenido tiempo de pararme a pensarlo…

¿Se te ocurren formas de simplificar tu vida y disponer más libre y conscientemente de tu tiempo?

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