Pérdidas que requieren adaptación: El duelo en la vida

En fechas señaladas, muchos nos proponemos objetivos que llevan implícitos duelos, pérdidas que elegimos consciente o inconscientemente para obtener ganancias mayores. ¿Eres consciente de las pérdidas que implican tus proyectos venideros? Pero, ¿qué es un duelo?

El duelo es el proceso de adaptación emocional que sigue a cualquier pérdida: de un empleo, de un ser querido, de una relación, de un hábito… Por tanto, el duelo es solo un proceso que culmina con la adaptación del ser a la nueva situación. Si el sujeto se estanca en alguna parte del proceso, permanecerá anclado en el pasado y podrá ver paralizados sus proyectos, incumplidas sus tareas cotidianas, afectado su ánimo e incluso alteradas sus funciones corporales. Hay una gran correlación entre duelo no resuelto y somatización, duelo enquistado no metabolizado cognitiva ni afectivamente y dolor y disfunción física.

El duelo es el proceso de adaptación emocional que sigue a cualquier pérdida y que culmina con la adaptación del ser a la nueva situación.

 La vida es un continuo proceso de duelos y adaptaciones. Yo creo que no es casualidad. Tengo la convicción profunda de que venimos aquí a aprender y de que el duelo forma parte de este plan divino para ayudarnos a evolucionar. Y es que convivimos con el duelo desde que nacemos y perdemos esa sensación de estar nutridos y protegidos en el vientre de nuestra madre sin tener que preocuparnos por nada.

A partir de ese momento todo son duelos que, tras adaptarnos, muchas veces se transforman en recursos que hemos aprendido e integrado.  El empezar a caminar en lugar de ser llevado en los brazos de los papás o en el carrito, la llegada de un segundo hermano que nos destrona, la guarde  permaneciendo lejos de nuestra madre durante horas, el cambio de habitación… son algunos de nuestros primeros duelos.

Pero hay muchos más: pasar de la niñez a la adolescencia, o de esta a la adultez, hacer dieta, embarazarse, mudarse, arreglarse los dientes, cambiarse de colegio, empezar a hacer ejercicio, vivir la independización de todos los hijos, sufrir el primer desamor, envejecer, padecer una enfermedad o discapacidad, enviudar… todo ello son cambios que nos hacen enfrentarnos a pérdidas de un modo de vivir, de una identidad. Todo ello son duelos a los que adaptarse.

Pero los duelos no son más que peldaños de nuestra evolución, y los superamos siempre que nos permitamos despedirnos y dolernos de nuestro antiguo yo y dejar que se movilicen todos los recursos que tenemos en nuestro interior para adaptarnos. Y así vamos viviendo y creciendo, de duelo en duelo, hasta el que nos parece el último, el de la muerte, el cual también superamos ya que nadie se queda estancado en él.

Los duelos no son más que peldaños de nuestra evolución.

 Hay quien habla de microduelos para referirse a aquellos de los que uno no tiene conciencia, en los que experimenta una somatización y ánimo depresivo sin poder identificar la causa. A veces sabemos qué es lo que nos ha paralizado pero otras simplemente sentimos esa paralización en nuestro cuerpo (no puedo actuar), en nuestra mente (no puedo pensar), en nuestro corazón (no puedo sentir) o en varios de ellos. ¿Tú eres consciente de si hay algo que te impide avanzar?

Algunas personas escriben sobre el duelo y aseguran que se da en etapas, pero en realidad muchas veces se siente como oleadas o ciclos de dolor que van y vienen según lo que uno está haciendo o si hay elementos alrededor que nos recuerden aquello que hemos perdido. ¿Cómo lo vives tú?

¿Y en este momento? ¿Estás pasando ahora por un duelo o microduelo? Si es así, enhorabuena, estás frente a un escalón que te va a permitir crecer personalmente. Acógelo y permítete sentirlo. Y si no es así, enhorabuena también, estás en un momento de valle en el que puedes centrarte en desarrollar esos aspectos que aún deseas explorar con más profundidad. En cualquier caso, enhorabuena, porque siempre es una hora buena para aquello que te está sucediendo si tienes la actitud adecuada para aprovecharlo, aprender de ello, y ser mejor persona.

 

Puedes descargar gratuitamente un capítulo del libro Yo elijo un mundo así que está muy relacionado con los duelos:

El sufrimiento inútil o la aceptación.

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