Libero a mis padres: El transgeneracional está de moda. ¿Se trata de echar la culpa a nuestros abuelos de todo lo malo que nos pasa?

El estudio del transgeneracional cada vez se utiliza más en las terapias individuales. Conocer las experiencias traumáticas de nuestros ancestros y sus fechas de nacimiento y fallecimiento con frecuencia arroja luz a aspectos de nuestra vida que sentimos estancados a pesar de nuestros esfuerzos.

Podemos descubrir la relación entre nuestros bloqueos inconscientes y los secretos o traumas familiares no resueltos y quedarnos después de brazos cruzados echando balones fuera. Sin embargo, culpabilizar a nuestros ancestros no va a solucionar nada.

Agradecerles la vida que nos han posibilitado y honrarles responsabilizándonos de nuestro estado actual, sí puede ayudar.

Puede ayudarnos a nosotros mismos a decidir de una vez por todas quitar el velo de nuestra conciencia y permitirnos dejar atrás todo aquello que nos impide ser quienes realmente somos, quienes sabemos en el fondo de nuestros corazones que podemos llegar a ser.

Puede ayudarnos a conectar más profundamente con nuestros recursos latentes para al fin conseguir los objetivos que merecemos.

En vez de culpar a mi ancestro de lo que no pudo hacer mejor, puedo darle hoy los recursos que hubiera necesitado para tener una vida plena.

El alma no entiende de tiempos ni esperas. El ser siempre está abierto a sanar y la historia a reescribirse.

Las técnicas de Programación Neurolingüística de cambio de historia personal y cambio de historia familiar me han mostrado muchas veces cómo siempre hay tiempo para tener una infancia feliz o, al menos, neutra. Eres libre de elegir desde el amor permitirte sanar tu árbol genealógico y vivir más acorde a tu esencia hoy.

Resuelve el pasado, diseña el futuro y disfruta el presente.

En este sentido, hoy quiero compartirte esta hermosa Bendición náhuatl. Espero que te guste

Bendición náhualt

Libero a mis padres de la sensación de que me han fallado.
Libero a mis hijos de la necesidad de darme orgullo; para que escriban sus propios caminos de acuerdo con sus corazones, que susurran todo el tiempo en sus oídos.

Libero a mi compañero de la obligación de completarme. No me falta nada, aprendo con todos los seres todo el tiempo.

Agradezco a mis abuelos y ancestros que se han reunido para que pueda respirar vida hoy. Los libero de los fracasos del pasado y de los deseos incumplidos, conscientes de que han hecho todo lo posible para resolver sus situaciones dentro de la conciencia que tenían en ese momento. Te honro, te amo y te reconozco como inocente.

Soy transparente ante tus ojos, para que sepan que no me escondo ni debo nada más que ser fiel a mí mismo y a mi propia existencia, que caminando con la sabiduría del corazón, soy consciente de que cumplo con mi proyecto de vida, libre de las lealtades familiares invisibles y visibles que pueden perturbar mi Paz y Felicidad, que son mis únicas responsabilidades.

Renuncio al rol de salvador, de ser uno que une o cumple las expectativas de los demás.

Aprendiendo solo a través del AMOR, bendigo mi esencia, mi forma de expresarme, aunque alguien no me entienda.
Me entiendo, porque yo solo he vivido y experimentado mi historia; porque me conozco a mí mismo, sé quién soy, lo que siento, lo que hago y por qué lo hago.

Yo me respeto y me apruebo.
Honro a la Divinidad en mí y en ti.
Somos libres.

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