Administrar el tiempo es administrar la vida: Gestión eficaz del tiempo. Organizar, priorizar y simplificar

Siempre he envidiado a las personas con una gestión eficaz del tiempo. Siempre me hubiera gustado que el tiempo pudiese comprarse, o fundir el tiempo de los demás al mío, el tiempo de los que dicen que se aburren. También he soñado muchas veces con que no fuese necesario dormir para disponer de más horas al día para hacer todo lo que quería.

La mayor parte de mi vida mi relación con el tiempo ha estado impregnada de la angustia de no ser el suficiente, de escurrírseme entre las manos como un bien escaso y preciado. Y cuanto más me he enfocado en lo escaso que me parecía, más deprisa sentía que transcurría. ¿Te ha pasado a ti alguna vez?

También he experimentado a veces que me cundía más de lo esperado, que lo disfrutaba y saboreaba. Y es que el tiempo parece fluir y bailar alrededor de mí si estoy haciendo lo que realmente quiero hacer, o detenerse cuando experimento extasiada la belleza del mundo o de otro ser humano.

El tiempo fluye si  estoy haciendo lo que realmente quiero hacer.

Estos días me sentía desbordada por las infinitas posibilidades de la existencia y también con esa sensación abrumadora de ser incapaz de organizar mi tiempo para poder disfrutar de todas mis actividades en todos mis roles. Soy polifacética, sí, y curiosa. Y eso implica poder elegir entre muchas actividades profesionales y de ocio a las que dedicar tu tiempo…

El psicólogo y profesor Barry Schwartz ya argumentó en su libro The paradox of choice (2004), que el silogismo “más libertad es más bienestar”, “más opciones es más libertad” no es necesariamente cierto. En ocasiones un número muy elevado de opciones para elegir puede producir parálisis. ¿Te ha pasado alguna vez? Te recomiendo la charla que imparte en TED con este mismo nombre: The paradox of choice.

Un número muy elevado de opciones para elegir puede producir parálisis.

Barry Schwartz

En definitiva, que he decidido pararme a administrar mi tiempo para administrar mi vida. Y es que cuanto más tiempo dedico a administrar mi tiempo, más libre me siento y más tengo la sensación de disponer del tiempo que quiero. Si invierto (que no gasto) mucho tiempo en planificarme, quizás me quede objetivamente menos tiempo disponible, es cierto. Sin embargo, emplearé este tiempo en tareas que realmente me satisfacen a corto o largo plazo porque van dirigidas a cumplir mis objetivos, porque son realmente importantes.

Cuanto más tiempo dedico a administrar mi tiempo, más libre me siento

Planificarme me ayuda a organizarme y a ser más consciente de los pasos que voy dando y que me encaminan precisamente hacia donde quiero llegar.

Saber hacia dónde voy.

La clave para mí no es hacer más cosas, de una manera más eficiente, o hacerlas durante más tiempo. La clave para sentirme a gusto con el tiempo del que dispongo es precisamente saberme encaminada hacia lo que deseo de verdad, hacia lo importante.

¿Qué puedo hacer para lograrlo? Hay una tabla muy sencilla y al mismo tiempo interesante que puedo utilizar para clasificar las tareas pendientes que quiero hacer y cuáles puedo descartar. Se basa en organizarlas en función de la importancia y urgencia que tienen.

Establecer un orden y una prioridad es esencial para una buena gestión del tiempo.

De momento en esta entrada solo te invito a que coloques aquí tus tareas e incluso las puntúes de 0 a 10 en cuanto a su importancia y urgencia. Presta especial atención a las tareas ‘robatiempo’, esas trivialidades en las que uno emplea mucho tiempo, actividades de evasión, como ver series, mirar facebook…

“Todo lo que no llega a ser un compromiso consciente con lo sustancial, termina siendo un compromiso inconsciente con lo insustancial”

Puedes seguir aprendiendo cómo gestionar mejor tu tiempo leyendo esta entrada en la que se indica qué y cúando hacer con cada tarea catalogada.

Dueño de tu tiempo, tú decides qué haces. Priorizar.

También puedes leer más del tema en este enlace:

Administración tiempo

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