¿Cuántos de nosotros estamos dispuestos a mirarnos por dentro y re-conocernos?  ¿A reconocer que lo que más nos limita son nuestras propias creencias y lo que más nos duele es nuestra falta de autoestima o amor propio? ¿Cuántos preferimos mirar hacia fuera poniendo en los de-más y en el mundo la razón de nuestro estado emocional? ¿Cuántos culpamos a nuestros padres, amigos, jefes, enfermedades de nuestros mal-estares?

 


El primer paso del cambio profundo que conduce a la Integración Esencial es asumir que todas las creencias que hemos sostenido gran parte de nuestra vida eran inadecuadas y son las que nos han generado el sufrimiento, no los demás. En cierta forma es admitir que uno ha estado perdiendo el tiempo creyéndoselas. Al mismo tiempo, es estar dispuesto a destruir todo aquello que nos servía de referencia hasta ahora para construir en su lugar un nuevo sistema o mapa elegido por nosotros mismos para ser felices y vivir en paz. Hay que ser valiente para ello y empezar lo primero por perdonarse uno a sí mismo, ya que es uno mismo el que ha tolerado seguir pensando todas estas ideas falsas que le han limitado. Hay que ser valiente y, sobre todo, humilde para reconocer que había un error de percepción, de interpretación o de atribución de responsabilidad. La verdad no está fuera, reside en nuestro interior. La verdad es lo que satisface a tu alma. Y en tu verdad reside tu paz.

Eres el responsable de procurarte una vida feliz.

Busca la paz de tu alma. ¡Y reconoce tu verdad!

 
More Articles...