La historia de MA

Aquí va la historia de MA. He de decir que de todas las chicas del grupo que hicimos para apoyarnos, MA es la que con diferencia os hablaría mejor de todo su proceso de embarazo, parto, lactancia y crianza. Todo ha sido muy fácil para ella. Creo que han tenido suerte pero, desde luego, la suerte la da también un carácter como el suyo. Natural, lo definiría yo. Todo un referente para mí en este camino de la crianza que a veces se me ha hecho un poco cuesta arriba… Suerte también la mía coincidir con personas como ella en mi vida. Solo he conocido a otra chica y a ella que son donantes de leche materna. Hacen falta personitas en el mundo así… Aquí te dejo con su experiencia:

Hola soy M Angeles y soy madre gracias a los óvulos y esperma de otras personas. Os cuento mi caso.

Después de estar el año de rigor intentando ser padres de manera natural y como a todo el mundo le gustaría serlo, nos dimos cuenta que teníamos que recurrir a la ciencia, bendito siglo XXI. Llegas a ese punto pensando que va a ser pan comido pero después de dos años y tres ciclos fallidos de fecundación in vitro (FIV), donde solo conseguimos dos embriones tipo C en el primero, ninguno en el segundo  y uno en el tercero (los embriones se clasifican en A, B, C y D según la fragmentación y el número de células que tengan, siendo los A los que tienen mayor probabilidad de implantación), estaba claro que no era tan sencillo como habíamos pensado. En cualquier caso lo teníamos claro incluso antes del tercer ciclo; si éstos no daban resultado, prescindiríamos de mis genes.

Y os engañaría diciendo que fue fácil. Cuando llegó el negativo de la tercera FIV, pasé el duelo genético. En mi caso mis dudas, mis preguntas, mis ruegos,  más allá de que mi hijo/a no fuese a tener mi “fea nariz” o mis muslos, es como llevaría en un futuro este tema. ¿Le crearía algún trauma? ¿Se sentiría solo en el mundo?  No son preguntas que haya resuelto o que se puedan resolver, lo único que sí sé es que estaré a su lado siempre y se lo explicaré como buenamente pueda, hay cuentos adaptados para ello y si es necesario acudiremos a profesionales. Solo quiero que sea un niño feliz, que sepa que ha sido el niño más deseado del mundo dentro de una familia que se quiere y que le quiere.

El caso es que después de casi un año y tres tratamientos con óvulos de tres chicas diferentes tampoco conseguimos ningún embrión de buena calidad, solo conseguimos uno de calidad media que no llegó a implantar. Así que sin pensarlo dos veces le dijimos al gine que en la próxima iríamos con ración doble, óvulos y esperma. El dijo que era lo que nos iba a proponer, dada nuestra trayectoria.

Y nos embarcamos en esto al mes siguiente, los últimos tres tratamientos los hicimos casi de corrido, dejando uno o dos meses de descanso entre uno y otro como mucho. Al no llegar ni a transferencia embrionaria no estaba muy castigada físicamente y me sentía fuerte como para ir a por otra; se me antojó como una carrera de intentos en la que no me quería dar tregua. En este último tratamiento conseguimos tres embriones de 5 días (blastos). Era la primera vez que tenía hasta para congelar!, vaya notición para mis oídos, después de 8 tratamientos por fin conseguimos embriones de buena calidad. Lo tomé con mucha alegría pero cauta, porque todavía me quedaba que implantaran y que se quedara 9 meses.

Y tuvimos esa suerte, para mi como si hubiera funcionado a la primera, me sentí super afortunada, ya que conocía muchos casos que les había costado varias intentonas con embriones de buena calidad.

A las que estáis en proceso deciros que mucho ánimo, que aunque hay momentos de bajón también hay momentos muy bonitos al lado de vuestra pareja, en el caso de que la tengáis. Si vais a ser madre solteras que sepáis que sois mis heroínas y después de tener a mi hijo en brazos yo también iría a buscarlo aunque fuera sola. Nosotros tardamos 4 años en conocer a nuestro hijo, pero volvería a pasar por esto una y mil veces por tener en mi brazos a Erik.

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