Primera FIV: desastre

Sí, un auténtico DESASTRE.

Así fue nuestra primera FIV.

Estábamos más pérdidos que un pez en una autopista, teníamos la sensación de no estar haciéndolo bien y cada vez que íbamos a consulta las caras y las palabras de las doctoras eran más DESOLADORAS.

No lo recuerdo al 100% pero sí sé que fue yando a peor cada día. Se veían tres o cuatro folículos entre los dos ovarios el primer día, pero luego alguno no arrancó a crecer, luego otro que había empezado a crecer dejó de hacerlo y nos preguntaban si seguir solo con dos folículos.

Y yo qué cóncholis (voy a ser fina) sé? -me daban ganas de decir.

¡Pues tira para alante!

Tras la punción, solo un óvulo era maduro.

Por suerte fecundó. Fecundó con el semen congelado y lavado de mi chico porque he de deciros que seguía infectado aún en este ciclo.

Fue un embrión C que nos pusieros a día 2, corriendo, porque claro, esta mejor dentro de ti que fuera.

Hoy sé que no siempre es cierto esto. Y si se llevasen a blasto con más frecuencia, nos ahorraríamos tantas betaesperas…

La beta fue negativa. Había puesto al comienzo de la frase anterior `obviamente` y lo he quitado. Por si se entendía que un embrión C no puede quedarse con nosotras. Porque sí, se quedan embriones C a veces y no se quedan embriones A. Son porcentajes de posibilidades, no garantías de éxito o fracaso.

Son solo posibilidades, y esta vez no fue posible…

Y no solo eso, yo me quedé desolada. Pensando que mi sistema reproductor estaba más árido que el desierto de Arizona

beatriz
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