Mi Historia

Por el mes de la infertilidad quiero de verdad compartiros mi historia y hacerlo con un poco de orden así qur voy a empezar compartiendo lo que ya os compartí hace un tiempo:

Nos casamos con 28 años después de tres años conviviendo más otros tres de noviazgo.

Me casé de corto! Y me casó mi primo que era el alcalde de mi pueblo. La ceremonia fue en el jardín huerto de nuestra casa (unto a las lechugas y las patatas, jeje)

Fue un 13 de septiembre de 2008 y hacía un frío de la leche (el cierzo soriano).

Lo recuerdo como uno de los fines de semana más felices de mi vida.

Nos fuimos de luna de miel al Cabo de Gata a una cabaña de un camping ya que era nuestro plan original.

Primero teníamos organizadas nuestras vacaciones y luego decidimos casarnos.

Nuestros abuelos eran mayores y nos hacía mucha ilusión que estuvieran este día.

Al final la primera en marcharse fue mi suegra y no mi abuela o el abuelo de David. La que quería con locura y ella a mí también y me alegro de que pudiera disfrutar de ese día (aunque le picase la peluca…)

Hicimos una boda sencilla y al mismo tiempo divertida, o eso me parece a mí!

Y por cierto hoy hacemos 18 años de novios!!!!

Te acuerdas de la tranquilidad de antes de buscar?

Yo me acuerdo perfectamente. Tardamos bastantes años después de casados en empezar a buscar. Teníamos claro que queríamos ser papás pero también que queríamos vivir otras experiencias antes.

Qué paz poder disfrutar de tu tiempo y tu dinero sin pensar en nada más…

Nos gustó tanto que al final… nos pasamos así 7 años!!

Ahora lo pienso y creo que podríamos habernos puesto a buscar antes y quizás nos habríamos ahorrado tiempo, dinero y, sobre todo,sufrimiento.

Pero también nos habríamos ahorrado aprendizaje. Y muchas experiencias muy chulas!

Ojalá un doctor nos hubiera advertido de lo que podía pasarnos por esperar.

Pero ahora también pienso… Que nos quiten lo bailao!

María vino en el momento justo…

Yo pude recibirla feliz habiendo experimentado muchas cosas y habiendo acumulado una paciencia infinita gracias a los tratamientos y confiando plenamente en la persona junto a la que iba a traerla al mundo.

¿Tú te acuerdas de tus años anteriores a comenzar la búsqueda? ¿Cómo eran?

Los comienzos de búsqueda los recuerdo con ilusión.

Fue al final del verano cuando decidimos comenzar.

Recuerdo creerme embarazada a la primera. Y oyes, quizás fuera así… Tuve un rechazo fuerte a unas galletas que me encantaban y un poco de mala gana que duraron tres dias y ni siquiera me hice el test pero la regla se me retraso 4 ó 5 dias cosa que a mí no me pasaba nunca.

Ahora sé que pudo ser un bioquímico. O embarazo psicológico, jeje. No sé porque no me hice test.

Con todos los que me haría después… Ahora me gustaría tener la foto si es que fue así.

No sé ni para qué. Ilusión? Ego? Romanticismo?

El caso es que pasados unos meses (pocos) yo epmecé a olerme que algo no iba bien…

¿Tú también tuviste la intuición de que algo no funcionaba antes de que te lo dijeran?

Sí, nosotros nos creíamos invencibles al comienzo.

Éramos jóvenes (ahora sé que no tanto para empezar a buscar con 35 años yo y 38 él).

Estábamos sanos y fuertes (o eso sentíamos cada mañana al salir de la cama)

Llevábamos una vida saludable más o menos haciendo ejercicio, sin fumar ni beber más alla de alguna cañita el finde (esto sí es cierto sin más)

Pero resulta que por ahí abajo algo no iba bien.

Cuando te lo dicen, aunque por un lado ya te contaba que me lo olía, por otro no te cuadra…

Si estamos tan sanotes y somos runners, no puede ser, ¿seguro que son mis análisis?

Pues va a ser que sí!

Aquí sigo…

El primer diagnostico en recibir fue el suyo.

De primeras oligoastenoteratozoospermia. Aquí la definición:

Alteración espermática en la cual se encuentran afectados 3 parámetros seminales: la concentración, la movilidad y la morfología de los espermatozoides. El embarazo natural en una pareja con varón que padece oligoastenoteratospermia es muy complicado.

Alguna vez pienso que sin su diagnóstico seguramente habríamos logrados er padres nos lo dijo algún gine) y yo no habría descubierto mi baja reserva. Y no hubiéramos pasado por todo esto… Y sin mi diagnóstico, seguramente habríamos logrado tener éxito en la primera FIV y hubiera sido todo mucho más fácil.

O no. Nunca lo sabremos.

El caso es que se juntó el hambre con las ganas de comer.

Tambien había un posible varicocele que unos querían operar o otros no daban importancia alguna.

Y una infección seminal que fue lo que más nos costó erradicar. Y que conseguimos quitarnos de encima tras unos meses de diferentes tratamientos y al finak investigando nosotros por nuestra cuenta con un amigo internista. Gracias, Diego!! Por ayudarnos a investigar y confiar en nosotros!!

Después vino mi diagnóstico.

Que de primeras no nos pareció tan grave poruqe en la analítica ponía que los valores eran correctos.

Luego vimos que eran correctos para ir a FIV!! No correctos en general, jaja.

Antimulleriana de 0.9 a los 35 años.

Aquí quiero deciros que me hice el cariotipo para descartar el síndrome de Xfrágil y que esa espera no fue muy cómoda aunque después vendrían muchas más esperas y mucho más incómodas…

Y tambien quiero deciros que 6 años después sigo ovulando regularmente aunque me quedan muy pocos folículos. Para chasco! Si tenía pcoos hace años no voy a tener ahora un equipo de folis en mis ovarios, jeje.

Pero me hablaron de fallo ovárico prematuro posible y creo que en mi caso finalmente no ha sido así. Aunque me gustaría un día hacer un directo con algún doctor para que nos explique bien la diferencia.

Yo creo que mi baja reserva se debía a mi endometriosis y a mi estrés. No puedo demostrar ninguna de las dos cosas, pero es lo que creo…

A este diagnóstio se sumó después los ANAs un poco altos según mi inmunóloga…

Pero eso fue más adelante, que me adelanto!!

Hoy os voy a hablar de pastis. Sí, he de confesaros que nos volvimos unos pastilleros en nuestro intento de ser padres.

¿Y sirvió para algo? Pues yo estoy convencida de que sí. De hecho, siendo nuestro pronóstico bastante malo, conseguimos llegar siempre a transferencia. Además, fuimos mejorando la calidad de los embriones con cada ciclo.

El primero ciclo conseguimos un embrión C y el segundo, dos embriones A. El tercero un blasto precioso que parecía que venía a quedarse aunque finalmente no fue así. Y por último, el cuarto ciclo, dos blastos que implantaron los dos aunque uno solo prosperó. Hoy se llama María.

En nuestro caso, la suplementación mejoró la calidad de los embriones en cada ciclo.
Por ello creo que muchas cosas influyeron en que nuestros ciclos fueran siendo mejores (relajación, descanso, acupuntura, cambio de creencias…) y una de ellas fue la suplementación que tomamos ambos.

Eso sí, prepara el bolsillo y también la cabeza porque son muchos nombres raros.

Por supuesto, revisa con tu doctor o nutricionista todo lo que te tomes porque lo que en unos casos ayuda, en otros puede ser contraproducente…

Tengo una entrada en El cuaderno de Mamá Original «Suplementacion para mejorar la fertilidad» en la que hablod e esto y en la que está la infografía que te comparto aquí en pequeñito.

Un abrazo, mujer fértil!!

Recuerdo cuando estábamos desenado empezar los tratamientos pero no podíamos porque no acababa de resolverse la infección de mi chico.

Estábamos esperandolos resultados de los análisis y de ellos dependía que empezáramos ya el ciclo o que nos fuéramos de vacaciones.

Vamos, que irnos de vacaciones era el plan B…

Y así es difícil disfrutar.

A ver, me encantó Berlín y me eché unas risas con mis amigos.

Pero tenía un runrun en la cabeza…

Por suerte no dejamos de hacer algunas cosas por la infertilidad, como irnos de vacaciones, pero estaba un poco a medio gas…

Yo quería hacer ya mis tratamientos y tener mi pancita!

Y por fin pudimos empezar!!

Empezamos por lo privado mientras esperábamos que nos lamasen de la seguridad social para no perder tiempo (que ya habíamso esperdo meses desde el diagnóstico)

Aún no habíamos conseguido erradicar la infección, pero nos dijeron en una clínica que podía intentarse con el semen lavado de no se qué manera.

El seminograma seguía siendo muy regulero pero solo hacía falta un bichillo bueno para conseguirlo en una fecundación in vitro.

O eso nos dijeron.

Cuánta inocencia!

Y cuánto aprovechamiento de esta inocencia…

Aún así teníamos mucha ilusión y yo llevé bastante bien el tratamiento. Aunque lo de mezclar la medicación me parecía de tercero de enfermería, la verdad.

Por suerte, he hecho acupuntura y no me importaba nada pincharme a mí misma.

¿A ti te costó o te cuesta?

Sí, un auténtico DESASTRE.

Así fue nuestra primera FIV.

Estábamos más pérdidos que un pez en una autopista, teníamos la sensación de no estar haciéndolo bien y cada vez que íbamos a consulta las caras y las palabras de las doctoras eran más DESOLADORAS.

No lo recuerdo al 100% pero sí sé que fue yando a peor cada día. Se veían tres o cuatro folículos entre los dos ovarios el primer día, pero luego alguno no arrancó a crecer, luego otro que había empezado a crecer dejó de hacerlo y nos preguntaban si seguir solo con dos folículos.

Y yo qué cóncholis (voy a ser fina) sé? -me daban ganas de decir.

¡Pues tira para alante!

Tras la punción, solo un óvulo era maduro.

Por suerte fecundó. Fecundó con el semen congelado y lavado de mi chico porque he de deciros que seguía infectado aún en este ciclo.

Fue un embrión C que nos pusieros a día 2, corriendo, porque claro, esta mejor dentro de ti que fuera.

Hoy sé que no siempre es cierto esto. Y si se llevasen a blasto con más frecuencia, nos ahorraríamos tantas betaesperas…

La beta fue negativa. Había puesto al comienzo de la frase anterior `obviamente` y lo he quitado. Por si se entendía que un embrión C no puede quedarse con nosotras. Porque sí, se quedan embriones C a veces y no se quedan embriones A. Son porcentajes de posibilidades, no garantías de éxito o fracaso.

Son solo posibilidades, y esta vez no fue posible…

Y no solo eso, yo me quedé desolada. Pensando que mi sistema reproductor estaba más árido que el desierto de Arizona

Tras este primer intento desastroso, la recomendación fue clara: ovodonación.

He de confesarte que fui tan inocente y con tan poco mirado, que no sabía muy bien que esa opción existía. En serio.

Pero desde luego no estaba aún preparada para ella.

Sí que nos dijeron que por nuestra edad (la mía sobre todo, 35) se podía intentar una vez más con mis óvulos con menos medicación.

Pero entonces empecé a informarme y tambien decidí esperar al ciclo de la seguridad social en el que iban a intentarlo con mis óvulos. No iba a perder esa oportunidad.

Además de que pensé que solo un ciclo no tenia por qué ser representativo.

Mientras esperábamos a la Seguridad Social conseguimos erradicar la infección de mi chico usando dos antibióticos simultáneamente por primera vez gracias a la ayuda de un internista amigo nuestro.

Y seguíamos con nuestros suplementos, acupuntura y yo con mi psicoterapia.

Tenía claro que la decisión de pasar a ovodonación, o adopción de embriones o doble donación, la tomaríamos nosotros mismos cuando estuviéramos preparados y con la sensación de haberlo intentado lo suficiente.

Aquí de nuevo la decisión es personal y difícil pero desde luego la tenemos que tomar nosotros.

Entre medias de todo este dolor de querer y no poder ser madre y estas ganas de apartarme del mundo, hubo una tabla de salvación: nuestro refugio en Manzanares.

Yo siempre había querido probar vivir en la sierra o ir todos los fines de semana.

Con los tratamientos de reproducción asistida que habíamos acordado hacer bastante seguidos, decidimos que no haríamos nigún viaje largo ese año (como los viajes a India o Japón de los años previos)

Queríamos estar más a mano para cualquier tratamiento privado o llamada de la seguridad social.

En su lugar nos dimos el capricho de alquilar un ático minusculo (con una terraza muy maja) en Manzanares el Real.

Y fue todo un acierto. Fue nuestro refugio, donde lamernos las heridas cuando hacía falta, salir a pasear a esperar las llamadas del laboratorio cuando tocaba y disfrutar de un entorno precioso.

Seguíamos viendo a nuestros amigos y acudiendo a eventos sociales que nos apetecían. Pero teníamos la posibilidad de aislarnos sin dar muchas explicaciones cuando nos lo pedía el cuerpo, que fue muchas veces.

Te lo recomiendo totalmente: busca tu refugio.

Puede ser unas clases de pintura, un grupo de senderismo, decidir ir más a la casa del pueblo…

Lo que sea pero que te permita encontrar un espacio seguro y alejado de tu vida habitual.

Te va a dar un respiro, y mucha paz.

Un abrazo acogedor cual refugio hogareño cuqui y cómodo

Aquí sigo contándote mi historia.

Este es el ciclo que no suelo contar.

Por eso digo que tue que someterme a 4 FIVS o 4 FIVS y media y no cuento esta esta o la cuento a medias.

¿Por qué? Porque fue un ciclo natural que quise probar miesntras esperaba que me llamasen de la seguridad social.

No me tomé nada de medicación para la estimulación, solamente algún ibuprofeno para frenar la ovulación (sí, como lo oyes, yo también me sorprendí) y el ovitrelle o rompefolis.

Y cuando fui a la punción, pues resulta que por un fallo humano no habian podido extraer bien el ovocito y se había roto.

Vamos, que tuve que someterme a una punción y encima esta vez sin sedación con eso de que era solo uno, para nada.

Fue la única vez que después de una punción no tuve transferencia, y fue la vez que peor me recuperé y más molestias sentí tras la punción.

Decidí dos cosas:

👉Jamás volvería a hacerme una punción sin anestesia (y he parido sin epidural por elección propia y sé hacerme autohipnosis)

👉Si volvía a probar un ciclo natural sería pseudonatural con algo de estimulacion oral con citrato de clomifeno, por ejemplo, a recomendación de mi gine también, para tratar de no jugárnoslo todo a un solo óvulo

¿Tú conocías este tratamiento? ¿Lo has probado?

Y mientras esperábamos la llamada de la SS, aprovechábamos nuestro refugio para escaparnos los fines de semana y conocer la sierra de Madrid.

Y esto me daba la sensación de no estar parada, de estar haciendo algo con mi vida mientras esperaba, de estar avanzando.

Siempre había querido andar más por los montes de Madrid y hacer más ejercicio al aire libre y en la sierra.

Y lo estaba haciendo!!

He de decirte que creo que me ayudó a sobrellevarlo mejor. Tanto el moverme como el hacerlo en un entorno natural.

El movimiento moviliza nuestra energía y nuestras emociones.

Y la naturaleza nos ayuda a regularnos y apaciguarnos.

¿Tú lo has probado?

Son auténticas terapias el movimiento y la naturaleza.

Aprovecha para descubrirlos ahora…

Seguimos con nuestra historia!

Al fin nos llamaron de la Seguridad Social. A todo esto no os heubiado mucho en el tiempo…

El diágnostico de los dos fue en mayo de 2016, pero on pudimos empezar la primera FIV hasta noviembre porque no podíamos erradicar la infección seminal.

La primera FIV que fue un desastre fue a principios de noviembre con semen infectado congelado y lavado.

El ciclo natural fue a principios de enero.

Y la primera FIV en la Seguridad Social, nuestra segunda FIV completa, fue en marzo de 2017.

Me atreví a confesar que ya me había hecho un ciclo en lo privado para que no me hiciesen el mismo tratamiento catastrófico.

Esta vez fue diferente, me dieron anticonceptivas antes del ciclo que en la otra FIV no, y me pusieron pergoveris en ves de gonal y menopur.

Y en vez de rescatar 1 ovocito maduro…

¡¡¡Rescataron 5!!!!

Fue tan sorprendente que no nos creíamos pero eso te lo cuento en el siguiente post.

De los cueles fecundaron dos que se conviertieron en dos embriones A preciosos que me transfirieron pero no se quedaron con nosotros😢

Entonces viene el cacho bajón, porque cuando empiezas a confiar en tus óvulos, de repente, dejas de confiar en tu útero…

Aunque sabes que no tiene porque estar mal, pero lo sabes racionalmente, lo que sientes es duda acerca de su capacidad de gestar…

¿A ti no te ha pasado?

Lo bueno es que finalmente decidí quedarme con el dato más positivo y es que éramos capaces de engendrar embriones bonitos, y encima dos!!

Aunque el final no fue el deseado, era un resultado muy esperanzador con nuestro doble diágnostico!

Hoy quería seguir hablandote de nuestro segundo ciclo esperanzador.

Porque el primero fue un supuesto desastre en el que solo hubo finalmente un ovocito maduro…

Pero este parecía que iba por el mismo camino.

En los controles ecográficos, solo crecían tres folículos y eran el mínimo para que no me echasen de la seguridad social sin ni tan siquiera permitirme intentar un ciclo.

Así que iba a cada revisión como quien va a un examen que se ha preparado regular y que encima es importante: acojonada.

Si un folículo dejaba de crecer y solo se veían dos creciendo, parábamos el ciclo y ya tenia que hacer lo que quisiera en una privada, pero no en este hospital publico.

Por suerte crecieron los tres y llegué a punción.

Pero lo curioso fue cuando nos llamaron para decirnos los ovocitos que habían rescatado.

Y eran 5!!!!

¿Cómo podía ser si solo veían tres? Pregunté si podía ser que fueran del ovario derecho que se veía muy mal (quizás por endometriosis) pero la mujer me dijo que no lo recordaba.

Claro, para ella no sería importante, pero para mí, sí!!!

Le pregunté si no se habrían equivocado y me dijo que no, que recordaba haberme aspirado cinco ovocitos.

En el siguiente ciclo público le recordé a esta doctora este dato por si podían darme una oportunidad aunque no crecieran tres folículos ya que podía haber alguno invisible para la eco y me respondió fatal. Que ella ya sabía lo que hacer. También le pedí si me podía administrar la misma medicación ya que había ido fenomenal y me dijo que íbamos a cambiarla para ver si iba mejor.
¿Mejor? Cinco ovocitos maduros y dos embriones A no es inmejorable casi en nuestro caso?

Bueno, a lo que voy es a deciros que tras un ciclo malo (o dos) puede haber un ciclo en el que se responde mejor porque toca o por un cambio en la medicación o por lo que sea.

Y que puede que os extraigan más ovocitos de los folículos que se ven.

¿A alguna os ha pasado? A mí solo me pasó esta vez. pero me dio esperanza y fe para todas las demás!!!

Y llegó el tercer intento, de nuevo por lo privado pero en otra clíncia completamente diferentes que apostaba por la mínima estimulación en baja reserva.

Y además una clínica mucho más humana y cercana en la que tenías un contacto directo con tu gine por email.

La principal diferencia en el protocolo: muchos menos pinchazos, mayor ahorro económico y algún control menos. Además se supone que en algunos casos la estimulación con menos medicaión permite una maduración más óptima de los ovocitos, como a fuego lento que puede mejorar la caldiad de los embriones.

Lo bueno también es que nuestro cuerpo serrano se mete menos hormonas, que es algo que me parece muy buena idea sobre todo si hay que repetir varias veces…

A mí me funcionó mal y bien.

Mal porque solo consegui un ovocito maduro.

Y bien porque este ovocito fecundó y llego a blasto!

Ya os conté que fui yo la que decidí exponerme a llevarlo a blasto por mi paz mental de saber si de verdad eran buenos embriones lo que podíamos generar. Y además esos tres días de ahorro de betaespera con el embrión dentro de mí yo los agradecía por aquel entonces que trabaja bastante como fisioterepeuta…

En cuanto a si es una buena idea la baja estimulación en baja reserva he visto de todo, chicas que les va fatal y chicas que no respondían a grandes dosis y lo han conseguido a la primera con una minifiv…

Yo creo que por probar se pierde poco y además es una opción más respetuosa con nuestro cuerpo.

👉 ¿Tú las has probado o has oido hablar de ella?

Y como dice el refrán:

A la tercera va la vencida!

Solo tuvimos un ovocito que fecundar pero fecundó y se desarrolló!

Y vaya si lo hizo.

El ginecólogo estaba emocionado porque era un blasto precioso.

«Que parecía de ovodonación»

Eso dijo.

Y justo durante la transferencia dijo exactamente que este blaso es «de los que embarazan».

Y eso me repetía yo en betaespera cuando me desesperaba.

Hasta que por fin a día 7 postransferencia por fin vi la dichosa segunda rayita.

Recuerdo un paseo por Manzanares cogidos de la mano sabiéndonos embarazados.

Todo parecía diferente, irreal y mágico al mismo tiempo…

Y esta es mi pintura del precioso blasto en expasión de aquel mayo de 2017 que recuerdo que celebré mi cumple entre llamadas del laboratorio…

Sí, a la tercera no fue la vencida.

Duró poco la alegría.

Mi hematólogo me había mandado una beta antes de la beta oficial para ajustar la heparina si era necesario, porque no os he contado ahora que lo pienso que a esta betaespera fui con la artillería pesada, prednisona, adiro y heparina.
A día 14 del embrión (9 postranfer) la beta era de 61.

Pues bien, cuando me llamaron de la clínica para decirme el resultado de la beta a día 17 del embrión era de 111. es decir no había duplicado bien en tres días.

Yo me asusté y mi gine me dijo que eso me pasaba por hacer tantas betas que si no, estaría ahora tan contenta. (y parte de razón llevaba…)

El caso es que me mandó esperar varios días pero yo no podía y a los dos días repetí la beta y era 110. Ahí ya llamé a mi gine y sí me dijo que dejara la medicación y me bajaría la regla en unos días.

La regla no bajaba y al cabo de una semana la beta era 258…

Seguía sin bajar y al cabo de una semana era de 307…

Yo estaba embarazada pero de algo no viable y asustada de poder tener un embarazo ectópico porque aunque se quiso ver el saco un día jamás volvimos a verlo y era poca cantidad de hormona para verlo.

El destino nos había gastado una broma demasiado pesada esta vez.

Estábamos tristes pero, sobre todo, asustados.

Abrazame que duele menos.

Estuvimos un mes con la beta que no acababa de bajar y yo pensando si tendría un aborto en cualquier momento o un ectópico.

Y así me fui a una boda y así di una formación acerca de comunicación asertiva.

Con un par de cojovarios.

Y con mucha autoexigencia y ganas de que el mundo no supiera de mi sufrimiento y se compadeciera de mí.

Y también con mucha capacidad de adaptación y confiando en que seguir con mi vida me haría llevarlo mejor y agobiarme menos, lo cual era totalmente cierto.

Ya habíamos llegado a un punto en el que me recomendaban tomar metotrexate para provocar el aborto y acabar con esta incertidumbre que podía ser peligrosa. Lo malo es que de tomarlo no podía hacerme de nuevo tratamientos de reproducción asistida en seis meses.

Imagínate con mi baja reserva esperar seis meses… A todo esto entre medias también tuve la infección de orina más grande de mi vida que hasta tuve que ir a urgencias.

No recuerdo nunca llorar tanto ni tan fuerte. Y no recuerdo tampoco nunca ver llorar así a David.

No se lo deseo a nadie.

Finalmente el día que me iban a poner el metotrexate repitieron la analítica y por suerte la beta había descendido así que lo anularon.

Esa noche me vino la regla y le dije adiós a mi embarazo y al ser que vino a acompañarnos tan poco tiempo y de una forma tan extraña.

Al final hasta teníamos que dar gracias de habernos librado de la medicación tóxica….

Por suerte, después del infierno de la anterior fiv en mayo, nos llamaron en seguida de la seguridad social y pregunté a mi doctor si tenía que esperar algo más desde el ciclo anterior y me dijo que no, que adelante, que me había quedado muy cerquita la vez anterior y que un bioquímico era una putada pero era un signo de buen pronóstico…

Así que alli fuimos. Eran finales de julio de 2017.

Mi segundo ciclo en la seguridad social que había sido en febrero-marzo estuvo muy bien en el sentido de que a mí normalmente se me veían dos o tres folículos y en la punción sacaron cinco y conseguimos dos embriones A.

Cuando fui a consulta, me revisó la misma doctora que el día de la punción me extrajo los cinco ovocitos.Yo le dije que estaba muy contenta con lo conseguido en el ciclo anterior y que si me iba a poner el mismo tratamiento. Me dijo que desde luego que no, que había que ir a por más.

Yo flipé porque más de cinco ovocitos para mí no era muy realista pero bueno…

Después me pareció muy importante comentarla que en las ecos anteriores solo me veían 3 foliculos crecer pero que finalmente sacaron 5 en punción, que si le parecía conveniente ponerlo en la historia. Yo sabía que si crecían menos de 3 suspendían el ciclo y me echaban de la SS… Y yo sabía que había folis escondidos en mi ovario derecho!!

Me echó una bronca de espanto! A ver, que la doctora es ella, pero que yo creo que tengo derecho a mencionar con educación lo que a mí me parece relevante para maximizar las posibilidades de éxito y de que sea en la SS.

Indignación absoluta con esta mujercilla, que tendría el día torcido, pero que yo no tengo la culpa y me estoy jugando mucho….

Bueno, como ya os he hecho spoiler, sabéis que este fue el último ciclo (y acabó bien), pero aún quedan sorpresas…

Pues nada, que esta vez con el dichoso cambio de tratamiento que se empeñó la mujer en hacer (y porqué quizás este ciclo tenía que ser así en cualquier caso) solo se decidieron a crecer dos folículos.

Y dos no es suficiente en la SS, al menos no en la FJD.

Aunque ya te hayas hormonada hasta las cejas 8 días y tengas toda tu vida organizada para hacer el ciclo ahí, en tus vacaciones. Y aunque sean tus quizás últimas posibilidades de ser madre con tus óvulos (ahora sé que no es así, pero en su momento lo sentía tal cual).

Me echaron.

Nos echaron.

Pero por mí.

Después de ir a cada eco estresada para ver si asomaba algún folículo como quien va a un examen sabiendo que tiene muy pocos temas preparados del temario y está acojonado…

Eso si, esta vez un doctor mucho más amable, empático y con ganas de escuchar y ayudar.

Pero no pudo hacer nada, son las normas… Aunque sí llevó mi caso a una reunión y pidió que me dieran una tercera oportunidad en la SS y se lo aceptaron. Mil gracias.

Pero en ese momento nos sentíamos desterrados… Y que era injusto!

Nos echaron de la SS, sí, pero nada pararía este ciclo!

Cuando empezó la cosa a flojear con mis folis, hablaos con la clínica privada del ciclo anterior y me dijeron que ellos podían acabar el cilo iniciado en la SS. Eso sí, cerraban unas semanas el laboratorio en agosto.

Íbamos a llegar por los pelos, pero llegamos!

Me atendió una doctora porque mi doctor estaba de vacaciones. Seguimos con la medicación tratando al menos de que los dos folis crecieran parecido ya que uno iba mucho más grande que otro.

Encima de pocos, desiguales!

Pero recordad que solo hace falta uno, que tú y yo venimos de uno!

El caso es que con estos dos fuimos a punción y los dos eran ovulines maduros.

Primera llamada: los dos fecundados!

Segunda llamada: Evolucionan bien, aunque uno más lento

Llamada el día de la trnasferencia: Habemos transfer!!!

Los dos han llegado a blasto!!

Mis óvulos rechazados por la SS están dándolo todo.

Como uno iba claramente más lento nos recomiendan no congelarlo y poner los dos.

Yo tan contenta!

Y de nuevo betaespera, la cuarta, la definitiva.

¿Tú sabías que se podía hacer esto? ¿Empezar el tratamiento en SS y pasarte a lo privado? Pues se puede! Y también trasladar embriones entre clínicas o muestras de semen… o ovocitos congelados. Infórmate, investiga qué puedes hacer y que nada te pare!!

No me preguntéis porqué pero esta vez quise escribir un diario. No lo hice en las FIVs anteriores pero en esta, la cuarta y media (si cuento el ciclo natural con punción fallida), algo me impulsó a hacerlo.

Me parecía bonito poder leer la historia a mi hijo o hijos algún día habiéndola relatado en directo.

Aunque también me daba miedo que acabara mal una vez más y sentir que había perdido el tiempo.

Aun así, esta vez quería registrar cómo iba sucediendo todo, así que ahora no voy a tener que tirar tanto de memoria (que a veces ando justa) porque lo tengo todo en el diario!

Soy malísima para las fechas y gracias a este diario sé que la punción fue el 4 de agosto de 2017.

Unas horas después, esos dos óvulos fecundaban y daba comienzo la vida de esa criatura que en este momento tiene tres años y acaba de empezar el cole!!

Transcripción literal del diario:

«Después de llamarnos el día 5 y decirnos que habían fecundado, volvieron a llamar el lunes 7 para decirnos que seguían los dos muy bien y que estaban como tenían que estar ese día, con 8 y 9 células. Nos programaron la transferencia para el miércoles 9 (agosto 2017) a las 13h. De nuevo nos preguntaron si pondríamos uno o dos y dijimos que si seguían tan bien el miércoles, solo uno.

Llego el miércoles, qué tranquilidad que no te llamen el mismo día para decirte si hay transferencia o no… Estábamos tranquilos con que al menos uno habría llegado e incluso ilusionados con poder congelar, nosotros, jeje.

Sin embargo el Dr nos recomendó poner los dos ya que uno iba más despacito, era un blastocito temprano y el otro estaba muy bien para día 5, era un blasto cavitado.
Vimos en la pantalla del ecógrafo la burbujita blanca descendiendo por mi útero, en esa burbujita iban dos esperanzas hechas realidad.

La beta la tenemos el día 22 aunque antes haremos algo y sabremos. De momento, somos vuestros papás y os queremos mucho».

Transcripción literal del diario:

«Algún día noté punzaditas en los ovarios, algún otro día nada. Tratamos de disfrutar las fiestas aunque estábamos pensando en vosotros. Me vestí de antaño el 13 de agosto que fue el día de la mantequilla, cenamos el 14 en el hostal, bailamos en la verbena un pasodoble, aunque yo no bebía cerveza y trataba de pasar desapercibida …

El 14 fuimos a pasear porque mamá, oseasé, la menda, estaba nerviosilla, y justo se puso a jarrear. Allí papá me hizo curita sana de la buena que se le da muy bien y lloré un poquillo. Vinieron las golondrinas a darnos esperanza o así lo sentimos…

El día 15 comimos con la familia en la huerta… Al salir de la ducha le dije a papá que no tenía tripa y que eso me gustaba. Ya era día 11 postfecundación y si la regla fuese a asomar yo estaría más hinchada, aunque no nos fiábamos…

Ese mismo día volvimos de Soria a Madrid. En el camino de vuelta soltamos tensión echándonos unas lagrimillas, por no decir lagrimones, porque de repente me volvió a inundar la desesperanza.

Al llegar a casa le dije a papá: ¿te importa que mee en un palito? Me dijo que adelante y…

¡Apareció una segunda rayita! Pequeñita pero firme, jeje. Y esta la vio hasta papá. El día de la virgen de mi pueblo nos enteramos de que estamos embarazados. Estábamos contentos pero contenidos. No nos lo podíamos creer. Cenamos, dimos un paseo de la manilla hasta que nos dimos mucho calor y la soltamos y vimos como Mónica se declaraba a Chandler antes de meternos en la cama».