El duelo gestacional o la pérdida del bebé no nacido: Aborto espontaneo o pérdida gestacional involuntaria

Hoy vengo a hablarte de un tema que a veces da reparo tratar pero que es súper importante en la búsqueda de embarazo ya sea natural o asistida: la pérdida involuntaria del bebé o aborto espontaneo.

A pesar de su alta frecuencia, (entre el 20 y el 25% de los embarazos no llegan a término) sigue siendo un tema tabú, así como lo es la reproducción asistida (RA).

El mantener en secreto estas pérdidas y la falta de reconocimiento social del vínculo de las madres con sus hijos no nacidos y de su dolor por la pérdida las hace aún más dolorosas y difíciles de superar. ¡Vamos a ello!

Este es el índice de todo lo que voy a tratar en este artículo:

Aborto espontaneo o pérdida gestacional involuntaria

  1. ¿Qué es un aborto espontáneo?
  2. Tipos de aborto espontáneo
  3. El riesgo de aborto en números
  4. Tipos de intervenciones tras una pérdida gestacional involuntaria
  5. ¿Cómo lo viví yo dentro del contexto de la RA?
  6. Darse tiempo tras una pérdida gestacional involuntaria
  7. Duelo gestacional: Qué siente una mujer cuando sufre una pérdida gestacional
  8. El aborto espontáneo puede ser traumático e incluso desencadenar estrés postraumático
  9. Buscar ayuda para sanar el duelo gestacional
  10. La incomprensión social y la comprensión del grupo
  11. Amenaza de aborto: síntomas. Abortar o tener un aborto
  12. Tras un aborto involuntario o en medio de una amenaza de aborto, no me pidas ilusión
  13. Muerte perinatal
  14. Unas palabras para la IVE y la ILE
  15. Honrar con un ritual. Eres mamá
  16. Libros y blogs recomedados
  17. Enlaces

 

1. ¿Qué es un aborto espontáneo?

Es la pérdida del bebé antes de las 20-24 semanas aunque en la mayor parte de los casos el aborto ocurre en el primer trimestre.

El aborto espontáneo afecta aproximadamente a una de cada cuatro mujeres embarazadas

Sin embargo, a pesar de su frecuencia, sigue siendo un tema tabú y muchas mujeres no lo cuentan ni a su entorno más cercano.

 

2. Tipos de aborto espontáneo

Existen varios tipos de abortos espontáneos o naturales.

Uno de ellos, llamado aborto retenido, implica la muerte en el útero del embrión o del feto antes de la semana 20 o 22 del embarazo pero sin síntomas externos.

Según la imagen ecográfica, explica la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), se distinguen dos tipos de aborto retenido: el aborto diferido, en el que se observa un embrión sin latido, y la gestación anembrionada, en la que se contempla un saco de 20 milímetros o más sin identificarse embrión. Es lo que llamamos también huevo huero.

También podemos diferenciar entre aborto incompleto, cuando los productos del embarazo solo se expulsan de manera parcial, y el aborto completo, cuando la expulsión del tejido embrionario es total. El aborto natural completo ocurre en cerca de un tercio de los casos.

 

3. El riesgo de aborto espontáneo en números

El aborto espontáneo clínico se produce en entre el 10% y el 20% de los embarazos. Sin embargo, el 60% de los casos son preclínicos, es decir, pasan antes de que se manifiesten síntomas, por lo que hay muchas mujeres que tienen abortos espontáneos sin haberse enterado de que estaban embarazadas.

El 85% de los abortos naturales ocurren antes de la semana 12 del embarazo.

Si una gestación llega a la séptima semana con una ecografía normal, la probabilidad de perder el bebé de forma espontánea es muy baja.

Además, el riesgo de aborto natural aumenta con la edad materna: no llega al 12% de probabilidades en mujeres menores de 30 años, sube al 15% para mujeres entre 30 y 34 años y al 24,6% para mujeres de 35 a 39 años. A partir de los 40, las cifras se disparan mucho: ascienden al 51% de probabilidades para mujeres de entre 40 y 44 años y al 93,4% a partir de los 45.

 

4. Tipos de intervenciones tras una pérdida gestacional involuntaria

Muchas veces el aborto se produce de forma natural tras un sangrado intenso comprobando después que ya no hay embrión en el útero.

Otras veces se produce incluso antes de haber podido visualizar el saco o embrión ecográficamente ya que solo sabemos del embarazo por una prueba positiva o un análisis de sangre de la hormona beta. En estos casos hablamos de embarazo o aborto bioquímico. Cada vez es más frecuente su detección por el aumento de los test de embarazo y de las técnicas de reproducción asistida donde se controla más precozmente la presencia de hormona beta en sangre.

Cuando se detecta el aborto en una ecografía rutinaria o tras síntomas como sangrado abundante superior a una regla, se puede proceder de varias maneras:

1. En primer lugar, se puede mantener una conducta expectante que consiste en esperar que se resuelva espontáneamente del proceso. Parece que el período de mayor probabilidad de expulsión espontánea es el que comprende los primeros 7-14 días desde el diagnóstico. Este es el manejo del aborto que ofrece una tasa de eficacia más baja, entre el 40 y el 70%, aunque también la más respetuosa con el cuerpo de la mujer y menos efectos secundarios.

2. Otra opción es administrar en casa una medicación (normalmente Misoprostol) para desencadenar contracciones uterinas y conseguir la expulsión. Se resomienda sobre todo en pérdidas menores de nueve semanas. La eficacia global es del 70- 90%.

3. Por último está la opción del tratamiento quirúrgico o legrado que consiste en el aspirado del contenido intrauterino. Es la opción con una mayor efectividad, del 97%.

Es muy importante la información completa de estos procedimientos para poder elegir correctamente. Y lo recomendable sería que en todo momento estuviera la pareja si la hay para poder recibir la información ya que la mujer suele encontrarse en shock y así es difícil poder comprender y retener  las recomendaciones.

Puedes descargarte aquí mucha más información de los tratamientos y recomendaciones:

http://medicinafetalbarcelona.org/protocolos/es/obstetricia/perdida-gestacional-primer-trimestre.pdf

Y aquí tienes más información del manejo expectante ya que no es una opción tan conocida de la que nos informen y ofrezcan tanto como las otras dos:

https://www.elpartoesnuestro.es/informacion/embarazo/el-manejo-expectante

 

5. ¿Cómo lo viví yo dentro del contexto de la RA?

Cuando yo vi mi primer positivo después de tres fecundaciones in vitro, pensé que ya lo había logrado. Ese positivo en el test significaba que en 9 meses tendría mi bebé en casa.

Cuando comprobé que no fue así, se le sumó al dolor de la pérdida, el dolor y el miedo de saber si podría volver a conseguir un embrión de calidad que implantara ya que con mi baja reserva y el factor masculino, nunca conseguimos embriones para congelar.

Además en mi caso fue un proceso largo en el que tras verse el saco, la hormona beta dejo de duplicar bien, y el saco pareció desaparecer pero la hormona seguía creciendo.

En otra entrada lo explicaré mejor pero fueron días angustiosos de manejo expectante y finalmente parecía que me iban a administrar metotrexate para detener el embarazo ya fuera intrauterino o ectópico.

Por suerte justo el día que me lo iban a administrar la hormona comenzó a descender y seguimos con la conducta expectante y a las pocas horas empecé a sangrar.

Si me hubieran tenido que administrar metotrexate hubiera tenido que esperar meses para iniciar un nuevo tratamiento de FIV. Imagínate con mi baja reserva esperar meses para poder hacer una punción…

Fue un caso raro y no representativo de la realidad común.

Pero hay algo que sí es habitual y cabe esperar que suceda:el dolor inmenso de la pérdida cuando crees haberlo logrado definitivamente después de mucho esfuerzo.

Como comento, si encima el embarazo te ha costado meses (o años) de pinchazos, ahorros, pruebas, y te ha parecido un milagro casi irrepetible, puedes imaginar cómo se tambalea tu vida cuando lo pierdes.

Además, yo tenía la sensación de tener que ir haciendo el duelo mientras seguía  avanzando y enfocándome en el siguiente tratamiento por la presión del tiempo.

Sin embargo, ahora reconozco que es muy importante concederse un espacio y darse un tiempo para elaborar estas emociones.

 

6. Darse tiempo tras una pérdida gestacional involuntaria

Aunque la sociedad de las prisas quiere que estemos enteras y productivas a las pocas horas de haber sufrido un aborto, lo cierto es que para elaborar la pérdida necesitamos un tiempo. Nosotras y nuestra pareja si la tenemos, que puede estar igual de devastada.

Pero no hay nada estipulado a este respecto y según como sea tu médico de cabecera quizás tengas que ir a trabajar en seguida independientemente de lo rota que estés por dentro.

Claudia, de Suddenlythis, tras haberlo vivido en sus propias carnes, está pidiendo que se contemplen los permisos por duelo gestacional en nuestro país.

“Actualmente, cuando una mujer sufre una muerte gestacional o perinatal dentro de los primeros 180 días de embarazo (el equivalente a 6 meses) no tiene derecho a una baja ni permiso por maternidad, mientras que una mujer que haya sufrido una muerte perinatal de 185 días sí”

 Puedes firmar la petición de change.org (como ya he hecho yo) aquí: 

Petición de change.org para Permisos Por Duelo Gestacional

El tiempo que una mujer puede necesitar para hacer un duelo gestacional depende mucho de cómo ha sido el embarazo, las semanas de gestación, cómo ha llegado a lograrlo, los apoyos con los que cuenta la mujer, la posibilidad de compartir sus emociones, la personalidad y estilo de afrontamiento, la conexión con su parela si la tiene, el hecho de hacer algún ritual, la comprensión del entorno…

Lo importante es saber que es un proceso individual y que puede llevar bastante tiempo superarlo. Y también tener en cuenta que hay profesionales que pueden ayudar a que la pérdida se vaya procesando y el duelo no enquiste.

 

7. Duelo gestacional: Qué siente una mujer cuando sufre una pérdida gestacional

Si el estrés tras el diagnóstico de infertilidad se compara con el de personas diagnosticadas de enfermedades graves como un cáncer, el dolor de un hijo que no llega a nacer se puede comparar con la pérdida de un ser querido.

Y eso es así, porque es así como lo viven las mujeres que transitan estos duelos, el de la infertilidad y el de la pérdida espontánea de un embarazo.

Sin embargo, las personas que no han pasado por ello, pueden tener dificultades para comprender una afectación emocional tan grande.

Y a esto se le suma que, muchas veces, las mujeres lo viven en soledad o compartido únicamente con sus parejas, que si bien viven su propio duelo y pérdida, es cierto que no suelen sentirlo con la misma intensidad seguramente porque es en el cuerpo de la mujer donde tiene lugar el suceso.

El dolor tras un aborto espontáneo puede compararse en naturaleza, intensidad y duración a la reacción de dolor en personas que han sufrido otro tipo de perdida importante, según el instituto Nacional de salud y excelencia en la atención (NICE) del Reino Unido.

Las emociones de tristeza, apatía, vacío, se mezclan en algunos casos con las de angustia, ansiedad  y culpa por si hubiera podido evitarse.

Pueden acudir ideas irracionales que alimentan estas emociones como “si no hubiera comido esto, viajado en avión, subido estas escaleras…”

Lo cierto es que en la mayor parte de los casos estas pérdidas se deben a anomalías cromosómicas que son muy frecuentes en la especie humana y que pueden venir tanto del gameto femenino como del masculino.

No hay culpables sino víctimas de una pérdida dolorosa.

Y además de estas emociones de tristeza o angustia, también con frecuencia sentimos miedo de que vuelva a suceder.

Todas estas vivencias y emociones son totalmente normales y es importante validarlas y reconocerlas. Y al mismo tiempo, es necesario poner en cuestión todas las ideas irracionales que puedan estar añadiendo sufrimiento innecesario al dolor inevitable.

 

8. El aborto espontáneo puede ser traumático e incluso desencadenar estrés postraumático

Un aborto espontáneo puede suponer en muchos casos una experiencia traumática. Y esto se debe a que sobrepasa nuestra capacidad de afrontamiento porque no estamos preparadas para algo así y porque además solemos vivirlo en soledad.

Por supuesto que depende del tipo de aborto y la duración del embarazo así como de las características individuales de cada persona y si tiene duelos previos sin resolver o resueltos.

Según FIGO, International Federation of Ginecology and Obstetrics, el aborto espontáneo supone un evento traumático qué puede afectar a cada mujer de manera diferente provocando ansiedad, depresión, dolor incluso trastorno de estrés postraumático.

La actriz Melissa Rauch (Big ban Theory) ha hablado de sus abortos espontáneos, problemas de fertilidad, o de haberse sentido mal por tener envidia de los embarazos felices a su alrededor.

El aborto por el que pasé fue una de las penas más grandes que he sentido en mi vida. Despertó en mí una depresión primitiva que se quedó conmigo. La imagen de nuestro bebé en el monitor de ultrasonido, sin movimiento, sin latido -cuando habíamos visto el mismo pequeño corazón sano y con movimiento solo dos semanas antes- nos cegó y todavía nos persigue hasta el día de hoy. Sigo esperando a que mi tristeza se evada… pero no ocurre” Confesó estando embarazada de nuevo.

Muchas veces creemos que con un embarazo se curará el trauma de la infertilidad o de una pérdida gestacional y lo cierto es que no tiene por qué ser así.

De hecho, hay  mujeres que siguen sufriendo por estas experiencias dolorosas años después de que hayan sucedido a pesar de haber logrado ser mamás.

Yo creo que igual que ya se ha reconocido la alta frecuencia de la depresión tras el parto (depresión postparto) se acabará reconociendo el trauma y la ansiedad que se suceden a la pérdida de un embarazo.

Y de la misma forma que se sabe que un parto traumático no desaparece porque tengas finalmente a tu niño sano en brazos (lo que indiscutiblemente ayuda), se asumirá que un duelo por una pérdida gestacional previa no desaparece con el nacimiento del hermano.

Por otro lado, ya está demostrado que haber sufrido un aborto espontáneo aumenta el riesgo de parecer estrés postraumático.

Según un estudio del el Imperial College de Londres, publicado en la revista BMJ open realizado, 4 de cada 10 mujeres que sufrieron un aborto mostraban síntomas de trastorno de estrés postraumático 3 meses después.

Este trastorno de estrés postraumático hace entre otras cosas que las personas revivan la experiencia con pensamientos intrusivos o imágenes de la situación vivida que aparecen espontáneamente. Estos flashback o pensamientos generan normalmente ansiedad, insomnio o depresión y en ocasiones pueden durar meses o incluso años si no son tratados adecuadamente.

Las mujeres de este estudio señalaban también que estos síntomas habían afectado a su vida profesional y casi la mitad dijo que también se habían visto afectadas sus relaciones sociales y familiares.

Por eso es importante saber la frecuencia de trauma en pérdidas gestacionales y solicitar ayuda.

9. Buscar ayuda para sanar el duelo

Es muy importante buscar ayuda para poder resolver estos duelos sin que se queden enquistados y puedan estar alimentando el estrés que merma la calidad de vida y que además, no resulta beneficioso para buscar un nuevo embarazo de forma natural o por reproducción asistida

Yo busqué ayuda para trabajar mi pérdida y eso me ayudó a poderme sentir mejor antes, a que mi duelo no se quedara estancado en mí mientras yo corría tras mi sueño.

Hacer terapia también me ayudó a poder afrontar el siguiente ciclo, el que me condujo a mi hija, con más serenidad.

A lo largo de este tiempo, yo también he podido ayudar a muchas mujeres a reconocer, validar, y afrontar sus pérdidas gestacionales. Ya antes de padecer infertilidad trabajé con algunas mujeres que habían sufrido un aborto espontáneo y pude comprobar lo traumática que puede ser la experiencia si no se da este espacio y tiempo para digerirla. Y lo sanador que puede ser abordarlas para liberarse de todas esas emociones que ya no son necesarias y quedarnos solo con las que sí son propias del momento del proceso que estemos viviendo.

Hay varias terapias para trabajar el duelo y una de las que más utilizo yo son las técnicas de integración cerebral (TIC) que de una forma amable pero profunda invitan a nuestros hemisferios a ir integrando la información traumática.

Te recomiendo acudir a alguien experto en el tema o que haya trabajado ya con casos de pérdidas, a ser posible que trabaje con TIC, EMDR, SHEC o cualquier técnica que utilice la sincronización hemisférica. Y, sobre todo, que sea alguien que al mismo tiempo te genere confianza, por supuesto.

A veces no son los abortos propios los que hay que trabajar sino los que ha podido tener mi hermana, mi madre o mi bisabuela que perdió quizás muchos hijos. Y esa información también puede estar más generando estrés y miedo en nuestro cuerpo y en nuestro inconsciente.

 

10. La incomprensión social y la comprensión del grupo

Para seguir hablando de esta experiencia tan frecuente, incomprendida, traumática y poco tratada como es el aborto, tengo que hablar de la incomprensión social.

Esta incomprensión se refleja a veces en frases muy desacertadas como ‘sois jóvenes, no os preocupeis’, ‘mejor así que no que venga mal’, ‘mejor ahora que más adelante’, ‘pues poneros prontito a buscar otro’ ‘la naturaleza es sabia’, ‘bueno, estabas de muy poco, ¿no?’

Muchas de estas frases que se dicen tratando de consolar a la persona, lo único que hacen es que se sienta más incomprendida y sola.

Si te ha tocado vivir una pérdida y la has compartido seguramente hayas recibido frases como estas.

O quizás lo que has recibido de tu entorno más cercano es el silencio y el cambio de tema cuando quieres hablar de tu pérdida. Muchas veces las personas que nos quieren, como no saben qué decir y solo quieren vernos bien. Por eso tratan de distraernos sin permitirnos tener conversaciones profundas o largas de nuestra pérdida, que puede ser lo que nosotras necesitamos en ese momento.

Por eso es tan importante y sanador hablar con madres que hayan pasado por lo mismo. 

Es igual de reconfortante que hablar con mujeres que han tenido infertilidad o que la están atravesando cuando tú también la padeces porque pueden ponerse mucho mejor en tu piel. Y porque validan tus emociones y te dicen ‘es normal lo que sientes’, ‘háblalo y date tu tiempo’, ‘te entiendo’…

Ya te comentaba que el estrés de un hijo no nacido puede compararse con el del fallecimiento de un ser querido.

La diferencia es que en una pérdida gestacional no suelen hacerse rituales de despedida en los que está bien visto que manifiestes tu dolor y tus seres queridos se vuelcan en apoyarte y darte muestras de afecto.

Tal vez ni ha dado tiempo a que se note la curva de tu barriguita o a que se lo hayas contado a los amigos más cercanos, o tal vez sí. Pero callamos y así la pena se nos queda dentro.

Por eso es tan difícil muchas veces hacer este duelo y por eso probablemente sean duelos más largos de lo que serían si todo esto cambiara.

 

 11. Amenaza de aborto: síntomas. Abortar o tener un aborto

Los principales síntomas de un aborto son la hemorragia intensa y los dolores abdominales.

Son síntomas que también pueden darse en embarazos que llegan a término.

Yo tuve ambas cosas en mi último embarazo, el que me condujo a la maternidad. Y no tuve ninguno en el embarazo anterior que acabó siendo un aborto.

Sin embargo, es cierto que es necesario acudir al médico si hay un sangrado itenso igual o superior al de una regla.

Con frecuencia hay hematomas que rodean el momento de implantación y a veces se reabsorben pero otras se expulsan. Conozco muchos casos de chicas con hematomas grandes y hemorragias grandes que han sido mamás.

Aquí me gustaría hacer un apunte acerca de las palabras. Cuando pasas por una carretera con riesgo de desprendimiento te avisan con señalización de ‘precaución, riesgo de desprendimiento´, ¿verdad? No te dicen: ‘Amenaza de muerte’. Pues de la misma manera ante un riesgo de desprendimiento del embrión por hematoma o desprendimiento incipiente de placenta o lo que sea, podrían decir ‘Cuidado, riesgo de desprendimiento’ O incluso ‘Reposo por hemorragias’

Porque el diagnóstico en sí condiciona mucho cómo nos sentimos y ‘amenaza de aborto’ nos hace estar alerta esperando a que suceda lo peor.

Sin embargo, Reposo por hemorragias nos hace centrarnos en que debemos guardar reposo, en la posible solución.

Aún así, he de decir que no existen pruebas suficientes para decir si el reposo en cama ayuda a prevenir el aborto espontáneo. (https://www.cochrane.org/es/CD003576/PREG_reposo-en-cama-durante-el-embarazo-para-la-prevencion-del-aborto-espontaneo)

También me gustaría establecer una distinción entre abortar y tener un aborto. Para mí abortar es haber participado del hecho como en un aborto voluntario mientras que tener o sufrir un  aborto es haber sido víctima de algo no deseado como en un aborto involuntario.

Me he dado cuenta de que cuando las mujeres que sienten culpa tras una pérdida involuntaria empiezan a decir ‘he sufrido un aborto’ en vez de ‘he abortado’, reconocen más su dolor y su incapacidad de haber hecho otra cosa reduciéndose la culpa y la ansiedad.

 

12. Tras un aborto o en medio de una amenaza de aborto, no me pidas ilusión

El embarazo después de un aborto espontáneo no suele ser idílico y rebosante de ilusión y confianza. De hecho puede ser una experiencia estresante y complicada en la que experimentar miedo y ansiedad es frecuente.

Normalmente las mujeres que tienen abortos espontáneos logran tener embarazos sanos después de esta primera pérdida.

El aborto espontáneo suele ser un episodio que solo sucede una vez.

Sin embargo hay un número muy reducido de casos (1%) que puede sufrir abortos de repetición. (https://www.mayoclinic.org/es-es/healthy-lifestyle/getting-pregnant/in-depth/pregnancy-after-miscarriage/art-20044134

Tras un aborto (y más aún si han sido varios), no podemos pedir a la madre que esté tan feliz e inocente como la primera vez. No sería razonable ni adaptativo.

Es normal estar ensimismadas, confundidas, nerviosas, con un humor muy cambiante y sin querer hablar del bebé y de planes del futuro con él hasta pasadas varias semanas.

Normalmente la ansiedad disminuye mucho al salir de una eco y aumenta el día o los días previos a la siguiente eco de control.

Lo bueno es saber que esta ansiedad es temporal, que disminuye con el tiempo mientras vamos comprobando que todo está bien y nuestro pollito crece correctamente.

Y, al mismo tiempo, podemos hacer cosas para rebajar esta ansiedad y permitirnos conectar un poquito con la ilusión.

Puedes escribir un diario en el que te permitas conectar con la parte de ti que tienen más miedo y lego con la parte de ti que se ha ilusionado un rato y ha calculado la fecha probable de parto, o ha mirado algo que comprar…

Las dos partes habitan en ti y dando un espacio a ambas podrás recorrer mejor esta difícil etapa.

También puedes hacer técnicas de relajación o visualizaciones.

Yo misma llegué a pensar por un momento que me encantaría que me durmieran hasta la semana 12, y me dijeran entonces que todo estaba ok.

 

13. Muerte perinatal

La muerte perinatal es el fallecimiento de un bebé pasada la semana 20 de embarazo, durante el parto o a los pocos días de su nacimiento.

Aunque en este artículo quiero hablaros sobre todo de aborto, quería mencionar la muerte perinatal porque es una de las posibilidades aunque mínimas y porque el duelo en estos casos suele ser más difícil de superar.

Es importante saber que, dado el tamaño del bebé, la madre tiene que dar a luz de manera normal, como si el bebé estuviera vivo, lo que suele ser totalmente devastador para la mujer. Sufrir todo el parto con un desenlace es una experiencia traumática para la que hace falta un protocolo especial que trate de ayudar todo lo posible a las mamás y sus parejas.

La decisión de ver o no al bebé depende por completo de los padres, aunque los expertos señalan que verlo y cogerlo puede ayudar a superar el trauma y la pérdida. Se suele ingresar a la madre en una planta diferente a la de maternidad para que no sufra escuchando a otros bebés y en algunos hospitales (debería ser en todos) ofrecen ayuda psicológica.

Puedes obtener más información acerca de la pérdida perinatal y recurrir a grupos de apoyo aquí:

 https://www.umamanita.es/

  

14. Unas palabras para la ILE y la IVE

La ILE o interrupción legal del embarazo por motivos médicos es uno de los procesos más dolorosos por los que una persona puede pasar.

Es una pérdida gestacional en la que hay que sumar al dolor de la pérdida el sufrimiento específico del proceso de interrupción.

El proceso empieza el día en que se recibe la noticia del diagnóstico. Nadie espera algo así no sabe cómo reaccionar. Por mi experiencia, son eventos traumáticos sucesivos porque a veces la mujer tiene que ir a distintos especialistas o someterse a pruebas que confirmen el diagnóstico ecográfico.

Es frecuente y adaptativo estar en shock en el proceso y con la sensación de abotargamiento y pérdida del sentido del tiempo.

La ayuda psicológica es muy recomendable para superar estas pérdidas y poder reponerse. Esto es adecuado en cualquier caso pero sobre todo antes de iniciar de nuevo la búsqueda.

Tienes más información también en umamanita aquí:

https://www.umamanita.es/interrupcion-del-embarazo-por-razones-medicas/

 

En cuanto a la IVE o interrupción voluntaria del embarazo es legal (según semanas de gestación) y se reconoce como un derecho de salud sexual y reproductiva de la mujer en un tercio de los países del mundo.

Un aborto voluntario suele generar mucho dolor y sufrimiento porque genera un duelo  no autorizado socialmente y secreto.

Si el aborto ya es un tema tabú, la IVE aún más.

Con frecuencia se juzga a la mujer que tuvo que tomar la decisión (seguramente nada fácil) de someterse a una IVE y se le niega a expresar su dolor ya ella tomó la decisión. Pero esta es una visión reduccionista de la realidad que no contempla la situación personal y las vivencias emocionales de la mujer.

Es importante que la mujer se autorice a sí misma a hacer el duelo por su pérdida a pesar de su decisión y que perdone a sí misma y se levante el castigo que a veces se ha autoimpuesto.  

Ya he trabajado con algunas mujeres que creían que su infertilidad podía deberse a una IVE del pasado, como un tipo de castigo kármico.

Es importante trabajar el duelo y estas creencias para liberar a la mujer de todo este sufrimiento.

Tienes muchísima información súper buena aquí:

https://duelogestacionalyperinatal.com/2017/02/16/ive-duelo-en-la-interrupcion-voluntaria-del-embarazo/

 

 

15. Honrar con un ritual

Honrar es reconocer, es respetar, dar importancia y valor. Es decidir no tapar ni dejar en el olvido como si algo no hubiera sido real o trascendental.

Me encantan las palabras de Alicia Acuña (https://aliciacuna.com/saber-decir-adios/)  en su blog Elplanetadeoliviayvioleta:

‘Es cierto que no hay despedida posible cuando continúa el amor por nuestros hijos fallecidos y nuestra relación maternal espiritual con ellos. Estoy de acuerdo en que no decimos adiós, pues seguimos unidos por ese hilo mágico e invisible que atraviesa hasta la última frontera.  Y sin embargo, que importante es “despedirse” y saber decir “adiós”, entendiendo estas palabras tan solo como un ritual, un hito en el camino, un cambio en el estado que no en la esencia.

Lo que es, nunca deja de ser, pero deja de estar. Y esa ausencia física duele como nada puede describirla.

Un hijo es para siempre y su paso por este mundo, aunque fugaz,  deja una huella indeleble. Claro que hay recuerdos,  recuerdos oníricos de  lo vivido, de lo construido y de lo imaginado.

El bebé que muere físicamente tiene un lugar en la familia y merece ser honrado’.

Los rituales nos ayudan a honrar la pérdida y lo perdido, a reconocer su existencia, el dolor de su vacío y a darle el espacio en nuestro corazón.

Muchas veces los rituales nos ayudan a elaborar el duelo porque movilizan gran parte de las emociones estancadas y nos permiten reconocer nuestro dolor y nuestro amor por nuestra criatura y que este sea validado por otros. Y es que muchas veces la sociedad se niega a reconocer la existencia de este dolor y de este amor sobre todo en pérdidas tempranas aunque en general en todas ellas.

Y he de decirte que si así lo sientes, tú ya eres mamá, de esa criatura que estuvo contigo unos meses, semanas, días o instantes, no importa. Pero que ocupó un espacio en tu corazón para siempre.

En un ritual de despedida no hay nada preestablecido. Cada persona puede elegir lo que más sienta: velas, una carta, música, algún recuerdo, un río o una montaña o tu casa…

Puedes querer realizarlo a solas o con más familiares y amigos, con algo sencillo o elaborado, de una vez o en varios días…

Yo preferí hacerlo a solas con mi pareja y consistió en una carta escrita, una foto de su estadio de blastocisto, una vela, una planta y una canción. Algo sencillo pero con sentido para nosotros y, sobre todo, para mí, que era quien más lo necesitaba.

Aquí tienes algunas ideas de rituales:

https://mujerciclica.com/como-honrar-el-aborto-espontaneo-a-traves-del-ritual/

 

16. Libros y blogs recomendados (y una canción y un video)

Todos estos libros y el blog son de Mónica Álvarez (y otras autoras), psicóloga pionera en duelo perinatal que tuvimos la suerte de que hablara de la perdida gestacional en reproducción asistida en el congreso Mujer Fértil

Aquí va la canción:

http://cantandoamama.com/asi-fue-el-dia-del-recuerdo-2015/

Y aquí el video de Sasha Fitness de la que soy muy fan porque se explica muy bien (tiene un video de equilibrio hormonal genial). En esta ocasión nos habla de su pérdida gestacional y cómo lo ha vivido.

https://www.youtube.com/watch?v=1IOHwPQVHg4

 

17. Enlaces

www.infosalus.com/mujer/noticia-sufrir-aborto-espontaneo-aumenta-riesgo-estres-postraumatico-20161104074243.html#:~:text=Sufrir%20un%20aborto%20espont%C3%A1neo%20aumenta%20el%20riesgo%20de%20estr%C3%A9s%20postraum%C3%A1tico,-GETTY&text=Las%20mujeres%20pueden%20estar%20en,de%20Londres%2C%20en%20Reino%20Unido.

www.scielo.org.co/pdf/pepsi/v15n2/v15n2a09.pdf

elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2007-03-24/la-edad-y-el-estres-influyen-en-la-perdida-del-embarazo_393733/

www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0213911120300698

www.figo.org/es/cual-es-el-impacto-psicologico-del-aborto-espontaneo

espanol.umich.edu/noticias/2006/02/20/mujeres-con-estrs-tienen-tres-veces-ms-posibilidades-de-un-aborto-espontneo-al-comienzo-del-embarazo/

www.consumer.es/bebe/estoy-teniendo-un-aborto-cuatro-senales-de-peligro.html

todopapas.com/embarazo/parto/parto-con-el-bebe-muerto-9772

www.caras.com.mx/el-espia/famosas-que-sufrieron-abortos-espontaneos/

 

 

 

 

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