Dolor y amenaza. Descubre qué es el dolor realmente.

Creemos que sabemos qué es el dolor pero lo cierto es que aunque todos lo experimentamos, pocos conocen de verdad la verdadera relación entre dolor y amenaza.

El dolor no es lo parece. No está realmente y/o solamente en el cuerpo, está principalmente en la mente.

Como fisioterapeuta (sí, fue mi primera formación y aun atiendo personas desde este rol aunque las menos) me he encontrado muchas veces con personas que vienen a tratarse por dolores que no reflejan el daño en sus tejidos.

Hay hombros que duelen y están perfectos en la ecografía, dolores de tobillo por una caída hace tres meses o neuralgias en las que el cerebro interpreta como doloroso cualquier estímulo inocuo.

A veces ocurre lo contrario: hernias lumbares asintomáticas o tendones rotos sin ningún signo de dolor o inflamación.

¿Qué ocurre entonces con el dolor?

Lorimer Moseley, experto en dolor, señala que el dolor no es reflejo del daño en los tejidos. Pero entonces, ¿qué es el dolor?

El dolor es una respuesta siempre adecuada de nuestro organismo para protegerse de lo que considera una amenaza.

Pero, ¿somos conscientes de lo que nuestro organismo considera una amenaza? Muchas veces no. La misma situación en diferentes contextos puede parecernos peligrosa o segura.

Por ejemplo, estar manejando el ratón del ordenador dos horas seguidas en el trabajo puede parecernos amenazante y provocarnos dolor y parestesias en la mano, mientras que estar manejando el ordenador dos horas en nuestra casa chateando con amigos puede parecernos seguro y no provocarnos ningún malestar.

Todos actuamos así.

Todos somos susceptibles de aumentar nuestra experiencia de dolor por estímulos que interpretamos como amenazas así como de rebajar nuestro dolor por estímulos que consideramos seguros.

Por ejemplo, a los pocos minutos de tomarse un analgésico la mayoría de las personas sienten alivio en su dolor de cabeza. Aún no le ha dado tiempo al analgésico a hacer el efecto químico, pero sí placebo.

El efecto placebo es el medicamento más barato y con menos efectos secundarios de todos los tiempos.

¡Y es el más investigado! Aparece en todos los estudios comprobándose siempre su eficacia.

Por tanto, el dolor no es una medida del estado de nuestros tejidos.

El dolor tiene por finalidad promover una acción que aumente nuestro bienestar alejándonos del peligro y la amenaza y colocándonos más cerca de nuestra zona de seguridad.

Por tanto el dolor es totalmente influenciable por las interpretaciones de nuestro cerebro.

El dolor está en el cerebro. Pain is in the brain.

Como terapeutas es muy importante que enseñemos esto a nuestros pacientes, y como pacientes, que lo entendamos.

Dolor no es siempre sinónimo de daño en los tejidos sino de interpretaciones y atribuciones erróneas, principalmente en dolor crónico.

No hace falta un cuerpo para sentir dolor (P. Wall). De hecho, muchos pacientes amputados lo pueden certificar.

Lo consciente es el dolor, pero lo que modula el dolor es aquello que modula la percepción de peligro y eso a menudo es algo implícito e inconsciente.

El cerebro es sugestionable y tiende, por el principio de precaución (todo humo procede de un incendio hasta que no se demuestre lo contrario), a actuar desde el catastrofismo.(https://arturogoicoechea.com/2021/05/19/las-fibras-del-dolor-y-el-cerebro-vi-su-gestion/)

Ese cerebro sugestionable lo ha sido desde que somos niños. De hecho el cerebro del niño es mucho más sugestionable por lo que las experiencias dolorosas de familiares cercanos o las atribuciones respecto a las molestias físicas pueden haberse grabado con fuerza en el inconsciente.

También las malas praxis de profesionales sanitarios o las experiencias dolorosas no integradas pueden condicionar una futura relación errática con las percepciones corporales. Y esto puede conducir a dolor crónico o incluso fobia al movimiento.

Por ello, para tratar el dolor, sobre todo el que no encaja en los patrones usuales, habrá que rastrear el inconsciente.

Allí habrá que buscar cualquier información que conecte a la persona con una sensación de peligro o amenaza.

Al mismo tiempo habrá que aportar psicoeducación acerca de los mecanismos del dolor. Esto ayuda al cerebro a modular la experiencia dolorosa y aumentar la tolerancia al dolor.

Know pain, no pain.

¿Entonces el dolor no tiene sentido?

El dolor es adaptativo porque nos aleja del daño y el peligro. De hecho nos permite sobrevivir en muchos casos. Probablemente en su comienzo el dolor tuviera todo su sentido. El problema es la generalización de la percepción de amenaza y la sensibilización.

¿Quiere decir esto que el dolor no es real?

No, ningún dolor es inventado o fingido.

Todos los dolores son legítimos y como tales han de ser reconocidos para poder ser tratados.

Pero también ha de ser reconocida la influencia del inconsciente en la modulación del dolor.

Y el papel de la psicoeducación, el procesamiento de memorias dolorosas o traumáticas y la desensibilización en la curación o el alivio del dolor crónico.

La sensación de estar a salvo, atendido, protegido, seguro, disminuye el dolor. También lo hace la distracción y el apoyo social. A todas las abuelas les duele menos el cuerpo mientras leen o ven la televisión o cuando reciben visitas de los nietos o hijos.

Los pensamientos catastrofistas y las conductas de hipervigilancia por miedo aumentan el dolor. El estar enfocando todo el rato la atención en el cuerpo buscando señales de amenaza acentúa la experiencia dolorosa.

Por ello las técnicas de mindfulness que ayudan a enfocar la atención intencionadamente donde uno quiere ayudan a modular el dolor.

Si quieres escuchar alguna meditación de mindfulness puedes hacerlo aquí:

https://www.beatriztierno.com/category/recursos/videos/

 

Aquí tienes una entrada muy interesante del blog de Arturo Goicoechea:

Explicando el dolor y otros síntomas sin explicación médica: Para sentirse sano cuando se está sano.

https://arturogoicoechea.com/

 

Y para que puedas empezar a psicoeducarte en relación al dolor aquí te comparto este video del investigador Lorimer Moseley que es una animación de 5 minutos que se llama Doma a la bestia:

https://www.youtube.com/watch?v=LiLUH5b26jA

 

Y este otro video bastante más largo pero muy interesante del fisioterapeuta Rafael Torres:

https://www.youtube.com/watch?v=Qvs367dX82c

 

Y por último un artículo muy interesante que habla de la relación entre dolor propio y empatía. ¿Sabías que la analgesia además de disminuir tu dolor, también debilita tu empatía? Mira:

https://es.noticias.yahoo.com/realmente-sentir-dolor-demas-151228388.html

beatriz
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