Ovodonación: las preguntas más habituales y las dudas más personales

ovodonación

La ovodonación es una de las opciones más utilizadas en reproducción asistida en mujeres mayores de cuarenta años o con baja reserva ovárica. He querido reunir en una entrada todas las dudas que me surgieron a mí y las que me cuentan las mujeres que acuden a mí. Como es una entrada larga, ponte un café o infusión y mira primero el índice para hacerte una idea de lo que te voy a contar en ella.

Índice de Ovodonación: las preguntas más habituales y las dudas más personales

  1. ¿Qué es la ovodonación?
  2. ¿Qué tratamiento he de hacer si recurro a donación de gametos?
  3. ¿Cómo se elige a la donante?
  4. ¿Se parecerá a mí? Epigenética y microquimerismo
  5. ¿Para quién es la ovodonación?
  6. ¿Es frecuente? ¿Seré una excepción?
  7. Ventajas y desventajas de la ovodonación
  8. El precio. Cuánto cuesta una ovodonación y qué incluye
  9. ¿Quién será la madre biológica?
  10. Tasa de éxito
  11. ¿Cuándo dar el paso?
  12. ¿Cómo explicarlo al niño o niña?
  13. ¿La ovodonación es para todo el mundo?
  14. ¿Es la solución a todos los casos?
  15. ¿Necesito ayuda o acompañamiento emocional si recurro a ovodonación?
  16. ¿Me va a querer mi hijo? ¿Lo voy a rechazar sin querer?
  17. ¿El anonimato está asegurado en España?
  18. ¿Y si, aunque sé que quiero hacerlo, tengo miedo?
  19. Mi experiencia
  20. Enlaces de interés

1. ¿Qué es la ovodonación?

Es el tratamiento de reproducción asistida que posibilita tener un hijo a las mujeres que no pueden obtener embriones de calidad con sus ovocitos.

Se trata de una fecundación in vitro, con la diferencia de que los óvulos son de una donante y es ella la que se ha de someter a la estimulación y punción para obtener dichos óvulos.

2. ¿Qué tratamiento he de hacer si recurro a donación de gametos?

Como receptora de los embriones, debes recibir tratamiento para preparar tu endometrio.

Si la ovodonación es en fresco, donante y receptora tenéis que prepararos simultáneamente de forma paralela. De esta forma, el endometrio estará preparado justo para recibir el embrión el día de la transferencia en fresco.

Si el tratamiento de ovodonación es con ovocitos congelados, se busca la donante idónea y la mujer receptora decide cuándo hacer la transferencia. De esta manera es más fácil sincronizarlo con el ciclo de la mujer receptora porque no hay que ajustar dos ciclos.


3. ¿Cómo se elige a la donante?

Las donantes son mujeres entre 18 y 35 a las que se realiza un estudio que incluye analíticas, exploración física y evaluación psicológica.

Se busca una similitud estética (fenotípica), para que donante y receptora sean lo más parecidas posibles en cuanto a etnia, color de ojos, pelo, estatura y complexión.

4. ¿Se parecerá a mí? Epigenética y microquimerismo

Puede que sí, puede que no. Hay hijos que no se parecen a sus padres y, aunque fuera con tus óvulos, sería posible que se pareciera más a tu padre o a tu hermana que a ti. Mi hija se parece más a mi padre que a mi marido o a mí… Y por ejemplo, puedes tener sobrinos que se te parezcan más que tus hijos. La genética es así.

Hablando de genética, hay algo más alrededor de ella que condiciona el parecido.

Más allá de la genética, lo importante es la expresión de estos genes y esta expresión de los genes está condicionada por la epigenética.

Y la mamá que acoge un embrión fruto de un óvulo de una donante puede influir en la expresión de estos genes como ya está demostrado.

Así que en esos nueve meses que está dentro de ti este bebé, tú puedes influir en aspectos importantes de él.

Científicos del IVI han estudiado cómo las moléculas que secreta el endometrio de la madre pueden llegar a modificar al embrión y a influir en sus rasgos tanto físicos como psicológicos.

Esta ciencia se llama epigenética y se basa en los factores de imagen éticos que son capaces de modificar la actividad y la expresión del ADN sin alterar su secuencia.
Pero no solo eso. También ocurre al revés por el llamado microquimerismo, fenómeno por el cual las mujeres casi siempre adquieren células fetales cuando se quedan embarazadas. Se han llegado a detectar estas células con solo siete semanas de embarazo.

En los años 90 del siglo pasado, los científicos descubrieron los primeros indicios de que las células de los hijos pueden escapar del útero y desperdigarse por el cuerpo de la madre.

Pero las células fetales no se limitan a circular pasivamente. Estudios con ratones hembra muestran que estas células fetales que terminan en el corazón pasan a formar parte del tejido cardíaco. “Se convierten en células de un corazón que late”, decía J. Lee Nelson, experta en microquimerismo del Centro de Investigación Oncológica Fred Hutchinson de Seattle.

Tanto la epigenética como el microquimerismo me parecen fascinantes.


5. ¿Para quién es la ovodonación?

Normalmente se recurre a este procedimiento cuando se presenta una muy baja reserva ovárica con un número insuficiente de ovocitos, o una baja calidad ovocitaria que dificultan enormemente conseguir embriones transferibles.

También es la opción para mujeres con menopausia precoz que ya no ovulan o mujeres que carezcan de ovarios por diferentes motivos.

Lo más habitual es que se dé este tipo de tratamiento en mujeres de más de 40 años ya que la probabilidad de embarazo disminuye bastante a partir de esta edad, tanto la de embarazo natural como la de embarazo con óvulos propios en reproducción asistida.

La ley marca el límite de 50 años para poder someterse a ovodonación en España.

6. ¿Es frecuente? ¿Seré una excepción?

Se estima que un tercio de los tratamientos en reproducción asistida son mediante donación de gametos, ya sean femeninos o masculinos.

Es mucho más frecuente de lo que pueda parecer, lo que ocurre es que normalmente no se cuenta. Si la reproducción asistida ya es un tabú, cuando requiere además la donación de gametos lo es mucho más.

En Madre hay más que una,  Samanta Villar finalmente se abrió a compartir que su tratamiento había sido mediante donación de ovocitos.

Cada persona que se atreve a contarlo, facilita el camino de las que vienen detrás y tienen dudas tanto de hacerlo como de compartirlo.

Muchas otras famosas se sospecha que hayan podido ser madres más allá de los 40 o 45 años también gracias a este tratamiento. Al no contar que es con óvulos donados, dan una falsa esperanza a la sociedad de que la mujer puede esperar para ser madre sin problemas ni repercusiones.

Están en su pleno derecho de llevarlo en secreto o pregonarlo, como cualqueira de nosotras, pero hacen un gran favor a la sociedad cuando comparten su realidad porque la visibilizan y normalizan enormemente.

7. Ventajas y desventajas de la ovodonación

Aquí voy a hablarte desde mi opinión personal y quiero contarte también que yo finalmente no tuve que recurrir a la donación aunque era seguramente el próximo tratamiento que habríamos de realizar (o quizás hubiéramos probado un último ciclo de nuevo con mis óvulos).

Ventajas de la donación de gametos

Las ventajas que yo le veo es que te metes muchas menos hormonas en tu cuerpo serrano, y eso me parece importante, sobre todo cuando ya has tenido varias estimulaciones como yo, que me había sometido ya a cuatro.

Otra ventaja es la probabilidad de éxito, que aumenta de una forma increíble. En mi caso podríamos hablar de un 60% de probabilidad de éxito con ovodonación frente a un 10-15% en principio con mis óvulos. Aquí quiero señalar que digo en principio porque, aunque ese es el diagnóstico médico, luego hay que ver cómo se responde a la estimulación y qué tipo de embriones se generan. Además, se pueden hacer cambios de hábitos y de alimentación que aumentan la calidad de los ovocitos que nos quedan.

Otra ventaja muy importante para mí era la paz y la tranquilidad con la que afrontar la primera parte del tratamiento.

Para mí era un estrés ir a cada control y ver que solo habían crecido dos folículos, por ejemplo, y estar pensando en cualquier momento si se iba a cancelar el ciclo o si no iba a llegar a transferencia.

Las llamadas cuando te lo juegas todo a un solo óvulo generan bastante ansiedad. Y las betaesperas sin embriones en el congelador creo que también son más duras. Yo nunca he tenido para congelar, pero hay chicas que no han tenido en un par de ciclos y que de repente tienen cuatro embriones en el tercero y llevan mucho mejor la primera betaespera. Es como que disminuye la sensación de que te lo juegas todo a una.

Y yo creo que disminuye la presión y la culpa que muchas veces sentimos si no funciona el tratamiento con nuestros óvulos.

Por último, al ser óvulos de supuestamente una mujer más joven que tú, hay menos probabilidad de enfermedades cromosómicas. Asimismo, si eres portadora de una de estas enfermedades, hacer ovodonación puede ahorrarte el diagnóstico genético preimplantacional. Y ahorrarse pasos siempre es un puntazo en este camino que a veces se hace tan largo.

Las desventajas desde mi experiencia son principalmente tres.

La primera de ellas es que es un tratamiento desconocido en la sociedad y, como todo lo desconocido, muchas veces genera rechazo o perplejidad. Cómo contarlo o cómo lidiar con los comentarios de la gente si no lo cuento, es algo que me preocupaba. Sobre todo me preocupaba a nivel de mi familia más cercana. Luego hablaré un poco más acerca de esto.

Por otro lado, me preocupaba cómo afectaría a mi hijo o hija no llevar mis genes, tanto si lo sabía como si no. Los secretos pesan en el inconsciente familiar. Lo que no se dice verbalmente, muchas veces se masca en el ambiente. Y esta tensión silenciosa puede afectar  al niño que no entiende…

Finalmente, otra desventaja para mí es el precio. Por un lado, es cierto que es más cara que una FIV convencional. Por otro lado, si comparas las tasas de éxito no parece tan cara. Quizás con una ovodonación se consiga a la primera o a la segunda lo que con una fecundación convencional costaría cinco ciclos.

Al final resultaría más barato haberse realizado una ovodonación, así que la desventaja del precio es algo relativo.


8. El precio. Cuánto cuesta una ovodonación y qué incluye

Los precios en diferentes clínicas pueden variar ya que en reproducción asistida, igual que en casi todo en la vida, también hay clínicas VIP y clínicas ‘ low cost’.

Precios más o menos actualizados (2020) oscilan entre los 4.500 y los 7.500 euros en función de la clínica, de los ovocitos o embriones garantizados y de las pruebas o técnicas que incluyan (llevarlos a blastocisto, embrioscope…)

Suelen garantizarte dos embriones de calidad A/B. Con frecuencia se consiguen más embriones, entre cuatro y seis, con lo que suele haber para congelar y a veces para futuros hermanitos.


9. ¿Quién será la madre biológica?

Tú, porque ha nacido solo de tu intención, ha sido concebido porque tú has querido (y tu pareja en caso de que la tengas).

Esa vida que ha comenzado ha sido por tu decisión consciente.

Creo que con esta explicación bastaría pero es que además lo vas a llevar nueve meses dentro, así como alimentar, sentir, parir y dar de lactar si quieres que así sea y se te da bien.

Por tanto la única madre eres tú, biológica y no biológica.

10. Tasa de éxito

Desde un 60% en una transferencia hasta un 80% en un ciclo con varias transferencias.

Esto son probabilidades. Hay gente que se queda a la primera ovodonación y personas que necesitan tres ciclos de ovodonación aunque desde luego no es lo normal.

11. ¿Cuándo dar el paso?

Más allá de los casos claros y evidentes como aquellos en los que no se puede obtener ningún ovocito, la realidad es que las mujeres llegan a esta opción tras fallos repetidos en fecundación in vitro o cuando tienen una edad elevada y es la única recomendación que les ofrecen.

En cualquier caso es muy variable la edad a la que una mujer deja de producir óvulos capaces de fecundarse y producir embriones que acaben en bebés sanos.

Para mí, para dar este paso era muy importante tener claro que no tenía ovocitos sanos capaces de generar buenos embriones. Por ello, en nuestro tercer ciclo decidimos llevar los embriones a blastocisto ya que muchas veces cuando hay algún fallo en alguno de los gametos llegan al estadio de mórula pero no dan el salto al estadio de blastocisto.

Otra opción para ver si son sanos los embriones es hacer diagnóstico genético preimplantacional, lo que es muy recomendable sobre todo en mujeres más mayores pero también es cierto que entonces hay menos ovocitos y menos embriones que diagnosticar…

Yo creo que hacernos una idea de la calidad puede ayudar a tomar la decisión.

Y por otro lado me parece muy importante para dar el paso el factor tiempo y el factor dinero. Al final la ovodonación nos da una probabilidad de éxito mucho mayor. Y con frecuencia llega un momento en el que quieres ser madre pronto y ves que tus ahorros están tambaleándose a base de FIVs infructuosas.


12. ¿Cómo explicarlo al niño o niña?

Con la pregunta ya están dadas muchas respuestas. No he preguntado si es conveniente decirlo porque todas las recomendaciones de las guías elaboradas por psicólogos así lo recomiendan y recomiendan hacerlo en la primera infancia.

Es importante que conozca sus orígenes y al hacerlo siendo muy niño, se naturaliza y se crece con ese panorama construido.

Desde luego, la forma de explicar las cosas a un niño ha de ser muy diferente a la de un adulto. Por ello hay creados muchos cuentos con este fin.

Aquí tienes un enlace para ver tres diferentes cuentos para contar a tus hijos en función de la edad que tengan, desde los tres años hasta los 11:

En cualquier caso, independientemente de lo que digan las recomendaciones, cada persona y cada pareja es un universo diferente y es libre de decidir cómo hacer las cosas. Sí es importante hablarlo con la pareja antes de iniciar el tratamiento para llegar a un acuerdo y contrastar los temores de ambos.

Es un buen momento para decidir también a quién se le revelará la donación en cuanto a familiares o amigos. Lo importante no es tanto la decisión en sí sino quedarse tranquilos y seguros con la decisión elegida.

Aquí tienes una entrada muy buena acerca de este tema:

Revelación de orígenes en niños de reproducción asistida: ¿Sí o no?

13. ¿La ovodonación es para todo el mundo?

Más allá de las recomendaciones médicas, aquí hablo más bien del aspecto ético o de valores.

Presuponer que en la infertilidad hay escalones que hay que ir subiendo si una tiene claro su objetivo es reducir nuestra individualidad a cero y no entender nuestra diversidad.

Hay personas que tienen claro que si no consiguen ser padres haciendo el amor no van a recurrir a la reproducción asistida. Y no es que lo quieran menos que otros.

Hay quienes tienen claro que el último escalón sería la fecundación in vitro, otros la ovodonación o embriodonación, otros la gestación subrogada y quizás otros la adopción.

No todas las opciones son para todo el mundo y no es necesario pasar por todas ellas antes de llegar a cualquiera.

El recorrido de cada persona es individual.

Lo importante es que tomes un descanso antes de pasar a otra vía y te escuches para saber si es para ti. Te recomiendo también leer testimonios de personas que ya han recorrido este nuevo camino que te estás planteando recorrer.

A veces le cuesta más aceptar la ovodonación a la pareja que a la mujer que no puede gestar con sus óvulos. En ese caso, es importante llegar a un acuerdo e ir de la mano a la hora de dar el paso.

14. ¿Es la ovodonación la solución a todos los casos?

Desgraciadamente no. En ocasiones la ovodonación destapa un fallo masculino, un problema inmunológico o uterino… En esos casos se puede recurrir a doble donación, embriodonación, a un estudio inmunológico completo, test de receptividad endometrial…

Y a veces, aun así se resiste el embarazo y la persona puede decidir si parar o si recurrir a la gestación subrogada o adopción.


15. ¿Necesito ayuda o acompañamiento emocional si recurro a ovodonación?

Normalmente se recomienda buscar apoyo emocional cuando se elige la ovodonación. Sin embargo, puedo decirte que no todo el mundo lo necesita porque hay personas que lo asumen con mucha naturalidad y tranquilidad. Y otras no…

Si lo dudas, seguramente lo necesites o te ayuden a transitar el duelo genético más fácilmente.

Sé generosa y amable contigo y déjate ayudar para vivir el proceso mejor y llevarlo a cabo con más seguridad. Así podrás recibir a tus embriones en el estado en el que te gustaría que te recibieran a ti en una casa a la que has sido invitada.


16. ¿Me va a querer mi hijo? ¿Lo voy a rechazar sin querer?

Si quieres quererlo, lo vas a querer. Y si lo quieres, él te va a querer.

Prácticamente todas las mujeres coinciden en que en el momento en el que se lo transfieren, ya no tienen dudas de que lo quieren.

De la misma forma, si tú lo rechazaras, sería muy probable que él te rechazara. Pero pasaría lo mismo si fuera un hijo con tus genes. Lo que das, recibes.

Y si no estás preparada o segura de poder dar amor por no tener tus genes, trabaja primero este aspecto antes de realizarte un tratamiento de ovodonación.

También quiero compartirte que es muy normal tener un sentimiento de estafa y desbordamiento las primeras semanas o meses tras el nacimiento de tu hijo. El sueño, el dolor de la recuperación física, el escaso o nulo tiempo para uno mismo… pueden hacer que uno dude por unos instantes de si ha tomado la decisión correcta.

Cuando te desquicies e inunden pensamientos negativos tu cabeza, acuérdate de que les pasa a muchas madres. Seguramente cuando tu criatura duerma con placidez, podrás observar sus manitas o su naricita y desaparecerán estos pensamientos.

17. ¿El anonimato en donación de gametos está asegurado en España?

Por ley, sí. En realidad, no.

Y lo siento si esto es importante para ti, pero prefiero decirte la verdad.

La facilidad para compartir datos es increíble y cada día crece más y más. Ya hay aplicaciones en las que puedes, con un análisis de saliva que te mandan a casa, enviar tu muestra a un laboratorio. Después puedes meter los resultados en una base de datos y descubrir si tienes hermanos genéticos o tíos o padres. Y puede que la donante no se meta en esta base de datos, pero quizás haya donado más veces y descubras hermanos genéticos o tíos o cualquier familiar de primera línea.

En España, como no está permitida la donación dirigida, si traes una donante (sobre todo a un hospital público) se cruzan las donantes con otro caso igual para salvaguardar el anonimato.

18. ¿Y si, aunque sé que quiero hacerlo, tengo miedo?

Bueno, es normal tener miedo cuando te vas a tirar a una piscina que no ves, que no sabes si está fría o si está caliente, si tiene suficiente agua o no porque no alcanzas a verla y no te has tirado antes.

Eso ocurre en donación de gametos, que tienes miedo a lo desconocido que es y que además implica una responsabilidad muy grande.

Por tanto, es lógico y normal tener algo de miedo. Creo que lo importante es que la ilusión y el amor a tu futuro hijo sean más grandes que ese miedo.

Y creo que es mejor esperar a que eso suceda para dar el paso.


19. Mi experiencia en ovodonación

No tengo experiencia como tal de someterme a una ovodonación porque finalmente conseguí ser madre a la cuarta fecundación in vitro con mis óvulos.

Pero si no funcionaba esta fecundación sí que había decidido parar el tiempo, y había decidido en este tiempo recibir ayuda para planear el próximo tratamiento con ovodonación.

Si bien es una opción que desde luego no me gustaba de inicio sino que más bien la rechazaba, también es cierto que empecé a mirarla de reojo desde el tercer tratamiento.

Y saber que estaba allí, aunque no pudiera mirarla más que de reojo, me daba paz.

Si no podía ser como yo quería (que ya no había sido como yo quería, es decir haciendo el amor en mi cama) había otro camino que podía conducirme a mi bebé. Y empecé a darme cuenta de que para mí era más importante tener un bebé que tener un bebé con mi genética. Empecé a leer testimonios de mujeres, y lo que tanto me asustaba además del duelo genético, que era sentirme diferente, empezó a dejar de asustarme al ver que éramos muchas.

A mí lo que más me preocupaba realmente era cómo contarlo tanto a los demás como sobre todo a mi hijo.

Yo sabía que no quería llevarlo en silencio y lo tenía claro, pero también sabía que me suponía un gran reto romper con el tabú sobre todo a nivel familiar.

Por otro lado, había decidido tomarme este reto como un afán de superación ya que en mi familia a veces hay muchos secretos y sacar esto a la luz iba a requerir de mí una valentía y seguridad importantes, valentía y seguridad que todavía no tenía pero que sabía que podría reunir. Y que iba a merecer la pena, seguro. Y que me iba acercar a mi sueño y de paso transformarme a mí en el camino.

De esta froma empecé a imaginarme un ciclo de fecundación in vitro con ovodonación y, aunque sentía algo de vértigo, también sentía mucha tranquilidad de saber que no todo nos lo jugábamos a uno o dos ovocitos maduros de una chica de 37 años con baja reserva.

Y puedo decir que esta es mi única experiencia con la ovodonación, la de imaginármela.

Aun así, creo que es importante.

El primer paso para poder hacer algo es imaginárselo, ¿no crees?

20. Enlaces de interés:

Generales:

https://ivi.es/tratamientos-reproduccion-asistida/ovodonacion/

https://cuidateplus.marca.com/reproduccion/fertilidad/diccionario/ovodonacion.html

https://ivi.es/notas/la-ovodonacion-copa-un-tercio-de-los-tratamientos-en-las-clinicas-ivi/

https://www.elmundo.es/elmundosalud/2012/11/12/noticias/1352709655.html

https://ivi.es/blog/ovodonacion-ser-madre-gracias-a-ovulos-donados/

https://www.dexeus.com/blog/fertilidad/10-dudas-frecuentes-sobre-ovodonacion/

Acerca de si se parecerá a mí:

https://www.infobae.com/salud/ciencia/2017/11/09/cambio-de-paradigma-en-ovodonacion-la-mujer-gestante-podra-modificar-el-adn-del-embrion/

https://www.fertisalus.com/noticias/madres-con-ovulo-donado-modifican-el-embrion

https://www.eugin.es/ovodonacion-mi-hijo-se-parecera-mi/

Comparativa de clínicas y precios del 2016:

https://fertilitygame.wordpress.com/2016/07/06/ovo-clinic-tour/

Y aquí te dejo el enlace a la entrada en la que hablo de Baja reserva ovárica que muchas veces va de la mano de ovodonación aunque no en todos los casos ni mucho menos:

Baja reserva ovárica

Y por último, el enlace a mi curso online Programa tu mente y tu corazón para ser mamá, el curso que puedes hacer a tu ritmo desde casa para alinear tu consciente e inconsciente y facilitarte el camino a la maternidad:

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