Resumen de Recupera tu poder

Recupera tu poder

Aquí te traigo el resumen de Recupera tu poder, un libro que me ha sorprendido por su sencillez y profundidad.

Aunque este título de Faye Mandell puede sonar un poco pretencioso y a mentalidad positiva idealista, nada más lejos de la realidad.

Para mí es el mejor libro de atención plena que ha caído en mis manos con un enfoque original y, al mismo tiempo, súper sencillo y práctico.

Por eso no quería dejar de resumir sus ideas principales y compartirlo contigo, recomendándote ponerlas en práctica y leer el libro completo.

Este libro cayó en mis manos estas vacaciones en el Cabo de Gata. Lo ojeé en un puesto en la plaza de san José y me entusiasmo cada frase que leí abriendo páginas al azar.

Aquí van las que para mí son las ideas principales del libro Recupera tu poder (en azul añado mis comentarios):

Cuando experimentamos la vida directamente, ignoramos los pensamientos, nos abrimos a una nueva forma de ser.

Cuando estás a lo que estás, todo se vuelve sagrado. Si contemplas de verdad con inocencia la belleza de una flor, no te pierdes en compararla con otras ni en pensar cómo estará en quince días. Estás experimentando directamente la vida tal y como es aquí y ahora.

Tomé conciencia de que los vislumbres pasajeros de claridad, enfoque, tranquilidad y gratitud que sentía cuando experimentaba la vida directamente en el aquí-ahora podían expandirse, permitiéndome dedicar más tiempo a apreciar la vida en lugar de juzgar, comparar, negar,preocuparme, enfadarme o sentirme culpable por ser quién soy.

Estar en el aquí-ahora nos permite conectar con nuestra paz interior, con nuestro espacio de serenidad. Porque aquí y ahora todo está bien.

Cuando experimentas un momento directamente, estás recuperando información que siempre ha estado dentro de ti, pero que ha sido puesta en unas categorías tan artificiales que ya no tienes acceso a ella.

Viviendo centrados en el presente, podremos ir recuperando nuestra intuición y nuestra confianza en ella.

Nuestros cuerpos saben mucho más de lo que creemos y la paz de estar presentes nos permite conectar con esta sabiduría interior.

Recupera tu poder atendiendo a tu cuerpo.

Las personas cuando hablan de sus preocupaciones y miedos siempre están en el futuro. Cuando hablan de su culpabilidad y pesadumbre, siempre se refieren al pasado. Cuando hablan de su ira, siempre hacen mención a los demás y las cosas externas, o a aspectos muy limitados de sí mismos.

El común denominador es que hablan de su experiencia espacio-temporal específica, y que el foco de su atención se sitúa fuera de su experiencia directa del momento presente; lejos del Aquí-Ahora.

El caso es que cuando experimentamos lo que llamamos emociones negativas (miedo, culpa, tristeza, ira) siempre estamos fuera del aquí-ahora, ¿te das cuenta?

Por eso para este método lo importante es darse cuenta de cuándo no estamos aquí (en este espacio) ni ahora (en este momento) para poder regresar. Y para ello, se propone observar los pensamientos de una manera sistemática:

Una de las claves del proceso de autopoder es observar los pensamientos de manera objetiva.En el modelo se examinan distintos aspectos de pensamiento. 

El pensamiento está estructurado en función de dos dimensiones: el tiempo y espacio, y nos dice dónde estamos en el tiempo (es decir, pasado, presente, futuro) y dónde estamos en el espacio (es decir, dónde tenemos enfocada nuestra atención).

A la experiencia real de ver la película la llamamos experiencia directa. Y la estructura de los pensamientos referidos a esta experiencia directa nos dice: cuándo hemos visto la película (pasado) y  dónde está enfocada nuestra atención (en un personaje, en la línea argumental, etc)

Diferenciar entre el pensamiento y su estructura nos permite separar una de otra para determinar qué es real.

Cuando tenemos un pensamiento, tomar conciencia de dónde nos lleva en el tiempo (pasado, presente, futuro) y en el espacio (dónde está enfocada nuestra atención) es una experiencia nueva para la mayoría de nosotros. La determinación de estos aspectos nos ofrece un nuevo modo de tomar distancia de nuestros pensamientos.

Por tanto la propuesta novedosa y al mismo tiempo eficaz y sencilla de este libro es convertirse en observadores de nuestros pensamientos que preguntan a cada pensamiento ¿Dónde me llevas en el tiempo? ¿Dónde me llevas en el espacio? ¿Eres un pensamiento de lo que está ocurriendo aquí y ahora? Y en ese preciso instante ya eres consciente de si estás en el presente o no y de qué pensamiento te ha sacado de ese valioso lugar.

Espacio y tiempo son puntos de referencia universales que nos permiten atravesar una puerta hacia la experiencia directa.

Salimos de la Aqui-Ahora sin haberlo elegido conscientemente. Por eso es tan importante observar nuestros pensamientos con regularidad.

Me parece importante la constancia, preguntarse de forma recurrente: Con este pensamiento… ¿Estoy aquí? ¿Estoy en el ahora?

El YO SOY es otra manera de definir el Aquí-Ahora. Estar en el YO SOY es estar plenamente en el momento presente, con la atención enfocada en nuestra experiencia interna multisensorial.

Yo es el espacio y soy es el tiempo.

Yo y solamente yo es quien vive concretamente la experiencia.

Soy es el verbo, es lo que sucede exactamente, la experiencia directa de la vida teniendo lugar momento a momento.

Los sentimientos son una herramienta fundamental que nos da la naturaleza para estar en el aquí- ahora para permanecer auto potenciados.

Son sensaciones físicas que se experimentan en el aquí-ahora. Los sentimientos naturales nos permiten mantener el equilibrio, la claridad, el enfoque, el control y la confianza en nosotros mismos.

La clave, por tanto, para recuperar el poder (que recordemos que es el título del libro) es reconocer pronto las sensaciones físicas presentes (sentimientos naturales) que nos avisan de que nos hemos alejado del aquí-ahora.

Es frecuente que no nos permitamos experimentar nuestros propios sentimientos aunque estos surgen continuamente. Como no nos permitimos experimentarlos, hemos tenido que encontrar un modo de descargarlos qué consiste en vincularlos con un pensamiento.

De ese modo creamos un sentimiento- pensamiento. Cuando esto ocurre, perdemos la experiencia del sentimiento natural. Ya no es posible distinguir entre ambos, sentimiento y pensamiento.

Nuestra cultura no aprueba determinados sentimientos por lo que es normal censurarlos con pensamientos que justifiquen la realidad o la camuflen de forma que ya no sentimos lo que sentíamos naturalmente porque hemos transformado nuestro sentimiento con el pensamiento. Así ya no nos sirve de guía natural.

El sentimiento es una experiencia física carente del componente de pensamiento.

Si hay pensamiento, ya no es sentimiento puro, según este modelo.

Examinando la estructura de los pensamientos, es decir, dónde nos llevan en el tiempo y espacio, podemos situarnos y reconectar con el sentimiento natural.

Cuando no vivenciamos plenamente nuestros sentimientos, nos desconectamos de nuestro auténtico poder interno.

Cuando reconectamos con el lugar donde estamos plenamente inmersos en la vivencia de nuestros sentimientos naturales somos capaces de abrirnos a la compasión, a la conexión, al compartir, a la integridad y al amor.

Por tanto, cuando podemos acceder a la experiencia directa del aquí-ahora y sentir lo que realmente sentimos, tenemos la capacidad de sentir también profundamente las emociones más elevadas como la compasión o el amor.

Cuando estamos desconectados de nuestras verdaderas emociones porque vivimos en el pasado, en el futuro o fuera de nosotros, no podemos amar de verdad a los otros o a nosotros mismos.

Podemos crear una imagen mental de dónde estamos en tiempo y espacio:

TIEMPO: ¿Estamos en el pasado, en el presente, en el futuro?

ESPACIO: ¿Nos estamos enfocando en otras personas o cosas? ¿Estamos teniendo en cuenta únicamente fragmentos de nosotros mismos?

Esta imagen interna se convierte en el medio para conectar y experimentar nuestros sentimientos naturales, que nos guían hacia el autopoder.

Observa tus palabras y recupera tu poder:

Para saber si tiendes a irte hacia el futuro observa si utilizas verbos en tiempo futuro como podría, debería, qué pasaría si, y si?…

En cambio, para saber si tiendes a irte hacia el pasado observa si utilizas verbos como hice, tuve, era, podría haber, hubiera y debería haber…

Para saber si sales de tu espacio, observa si incluyes en tu discurso a otras personas, situaciones y experiencias. Mira a ver si utilizas sobre todo enunciados como él, ella, ellos, tú, la empresa, el gobierno, el evento…

Y para darte cuenta de si solo estás tomando un fragmento de tu auto imagen y lo amplias hasta convertirlo en la totalidad de tu identidad, fíjate si utilizas comparativos como no soy lo suficientemente o soy demasiado o soy más o menos… Puedes distorsionar tu imagen tanto en positivo como en negativo.

Y ahora viene mi propuesta para ti, recupera tu poder así:

Te invito a que te pares en varios momentos del día, por ejemplo, cada vez que bebes agua, y por supuesto cada vez que experimentes una emoción ‘negativa’, a observar tus pensamientos.

Estos son tu diálogo interno, ese que tiene un inmenso poder sobre ti y tu desempeño y estado emocional como señala la Programación Neurolingüística. Así que fíjate en qué palabras utilizas en tus pensamientos.

También puedes tratar de transformar los Debería o Podría haber que te llevan al futuro o al pasado por el Elijo o Voy a que te conectan con el presente. Y así empieza a recuperar tu poder, como titula Faye su obra.

Procura también cambiar los tú, el mundo, el gobierno… que te llevan fuera de ti por el Yo que te conecta contigo mismo que eres la parte de tu realidad en la que de verdad puedes influir.

Y por último aléjate de las comparaciones del soy demasiado o no soy lo suficiente que te conectan con tu niño herido y tu debilidad. En su lugar, incluye más Yo puedo (siendo realista con lo que puedes hacer y si no puedes hacerlo ahora, quizás puedes decir Yo puedo aprender o Yo puedo pedir ayuda) que te conecta con tu capacidad y tu autopoder.

De eso se trataba, ¿verdad?

Espero que te haya gustado el resumen y que te ayude mi propuesta.

Puedes leer más acerca de nuestro diálogo interno en esta entrada que escribí hace tiempo:

Palabras que hieren o palabras que nutren

PALABRAS QUE HIEREN O QUE NUTREN

Y puedes adquirir el libro aquí:

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beatriz

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